Sindrome
de Ekbom o Parasitosis Ilusoria
Por Jerome Goddard,
PCT, Abril 2001.
Fuente: http://www.ppm.com.ar/report/default.asp?idart=15
Estos consejos son para los
Controladores de plagas, pero me pareció útil difundirlos.
Casi todo controlador de plagas que
lleva varios años desarrollando esta especialidad se ha
encontrado más de una vez con clientes con posibles
infestaciones imaginarias de insectos y, a veces,
haciendo referencia a una supuesta “pulga del papel”.
Algunos derivan estos clientes a un médico.
Si ellos tienen algunos años de
experiencia seguramente han tenido clientes que dicen
tener insectos o ácaros invisibles en su piel. Como prueba
de ello, los clientes llevan frascos, sobres, bolsitas,
botellas, etc., conteniendo restos de polvo, pelos, fibras
o piel, afirmando que allí se encuentran muestras de los
especímenes agresores que los afectan.
Como respuesta, el controlador puede
inspeccionar repetidamente los locales involucrados y aún
realizar algún tratamiento con insecticidas, pero muy a
menudo el interesado se disgusta con su fumigador ante la
falta de resultados y decide buscar otro que le resuelva
el problema. También puede acudir en busca de soluciones a
un médico o a un entomólogo. Pero este deambular entre
controladores, médicos y entomólogos lo conduce a una
mayor frustración y también a sentirse disgustado y
enojado contra todos. Así puede pasar el tiempo sin
recibir nunca la ayuda que realmente necesita.
Esta situación, llamada “ilusión de
parasitosis” (IDP) es un desorden emocional caracterizado
por una indiscutible creencia de que muy pequeños y casi
invisibles insectos o ácaros están viviendo en su piel o
en su cuerpo. Aparentemente esas parasitosis ilusorias son
un verdadero convencimiento y no hay argumento ni
evidencia científica que puedan hacer entender al
paciente que en realidad no tiene infestación alguna.
Esta condición fue reconocida por
primera vez por Georges Thibierge a fines del 1800, pero
los términos y definiciones apropiados no se utilizaron
sino hasta muchos años después. Se la ha denominado
Síndrome de Ekbom, parasitosis ilusoria, ilusión de
parasitosis, etc. lo más adecuado, en mi opinión, es
llamarla: “ Ilusión de parasitosis”.
Los efectos adversos que estas
ilusiones causan a los pacientes incluyen los esfuerzos
que hacen para quitarse de encima a los parásitos.
Entonces cambian de trabajo, queman sus muebles, abandonan
sus viviendas y utilizan fuertes insecticidas
peligrosamente. Un señor que conocí juntó todos sus
muebles en el patio del fondo de su casa y les prendió
fuego. Sus comentarios en ese momento fueron: “Luego
seguirá la casa si no logro sacármelos de encima”.
¿Cuál es la causa de una ilusión de
parasitosis? Los científicos han estudiado estas
parasitosis durante años. El estudio cuidadoso de
numerosos casos de IDP puede darnos las claves de cómo las
personas desarrollan esta enfermedad. El paciente
característico suele ser generalmente una mujer mayor. Mi
experiencia me ha mostrado que los pacientes más jóvenes
(menores de 50 años) han sido invariablemente hombres.
La mayoría de los pacientes de IDP
tienen como queja principal que diminutos insectos (pulga
del papel) o ácaros caminan sobre su piel, los pican, les
producen cosquilleos o penetran en su piel. Igualmente la
primera queja es de una picazón o irritación. Pueden
presentarse manchas y marcas en la piel, pero el paciente
puede habérselas provocado al rascarse. También pueden
presentarse daños en la piel por haberla frotado con un
cepillo, lana de acero (virulana) o elementos similares.
No faltan quienes se aplican algún solvente, lavandina
.... en el afán de aplacar la irritación o de quitarse
esos parásitos de su piel.
En un estudio realizado, el 82 por
ciento de los pacientes de parasitosis ilusorias se
presentaron con "evidencias" de sus infestaciones entre
las que había algunos insectos pequeños pero para nada
peligrosos, polvo, partículas de basuras y de piel, todos
envueltos en un trozo de papel, metidos en un frasco o en
algún otro recipiente.
Una de las características mas
destacada de estas parasitosis ilusorias es la absoluta
convicción de la persona de saber exactamente lo que le
está ocurriendo. Mas aún, llegan a enojarse si el
controlador de plagas consultado no llega a encontrar, o
para peor, si no logra la eliminación de esos “bichos”.
"Es interesante que sus historias resultan tan
convincentes que otras personas allegadas (familiares o
compañeros de trabajo) pueden compartir esa ilusión.”
Varios acontecimientos, como por
ejemplo un inesperado luto familiar, una inundación o
haber estado muy cerca de algún animal parasitado, han
sido mencionados como factores contribuyentes. El abuso de
medicamentos también puede ser causa de parasitosis
ilusorias, hay un caso donde un informe médico menciona
que la IDP habría sido causada, sin lugar a dudas, por
consumo de cocaína.
Algunas veces la presencia de una
infestación real de insectos puede llegar a desencadenar
la ilusión. Por ejemplo si alguien que tiene un perro
dentro de su casa encuentra pulgas, puede llegar a sentir
unas misteriosas picaduras aún mucho después de haber
sido eliminadas las pulgas por el trabajo realizado por un
controlador de plagas.
ANALIZANDO EL PROBLEMA. En primer
lugar el problema puede ser una realidad. La ilusión de
parasitosis debe separarse de una infestación real de
insectos o de ácaros, así como también de las condiciones
orgánicas que pueden contribuir a esa sensación de tener
insectos activos sobre la piel. Un dermatólogo debe
determinar si las molestias de la piel responden o no a un
caso de sarna o escabiosis.
Se deben colocar numerosas trampas
pegamentosas en la vivienda u oficina para determinar la
presencia de insectos y ácaros. Las muestras tomadas por
el afectado deben ser cuidadosamente observadas para ver
si hay insectos picadores o ácaros. Esto puede ser
determinado por el controlador de plagas en algunas
oportunidades, por el departamento técnico de la empresa
de control de plagas, por entomólogos de una universidad
local o por técnicos de algún otro establecimiento de
investigaciones biológicas.
Idealmente, la vivienda del paciente
debe ser muy cuidadosamente inspeccionada. Entiendo que
resulta un trabajo intensivo y a veces el controlador de
plagas duda en realizarlo. Personal de Salud Pública o de
alguna universidad puede tomar cartas en el asunto
visitando el sitio problemático, pero generalmente estas
situaciones están fuera de sus programas de investigación
o carecen de autorización para hacer investigaciones de
plagas a nivel privado.
Con respecto a la inspección de la
vivienda o de las oficinas, el controlador de plagas
deberá investigar la presencia de chinches de las camas (Cimex
lectularius), piojillos o ácaros de ratas o de aves, si
hay refugios de murciélagos, etc. Algunas veces, si hay
algún nido de ave en la pared o un nido de ratones en un
sillón (o cosa similar), las personas pueden ser picadas
por ácaros que los parasitan. Afortunadamente una vez que
los nidos son encontrados y eliminados, los ácaros no se
establecen sobre las personas viviendo en su piel, orejas
ni en su nariz.
Debe tenerse en cuenta que hay
enfermedades que causan sensaciones de algo caminando
sobre la piel. Esto nos dice que las personas con
parasitosis ilusorias deben dirigirse a su médico de
familia. Diabetes, ictericia, dermatitis atópicas y
linfoblastomas tienen manifestaciones en la piel que
erróneamente pueden atribuirse a insectos o a otros
artrópodos. Por ejemplo la pelagra, causada por
deficiencia de vitaminas, puede producir parasitosis
ilusorias que desaparecen con una terapia apropiada.
El autor es médico entomólogo del
Departamento de Salud de Mississippi, E. Unidos. Puede ser
consultado por E-mail: jgoddard@pctonline.com
¿Qué se puede hacer? Se requiere una
consulta interdisciplinaria para ayudar a los pacientes de
“ilusión de parasitosis” (IDP), generalmente involucrando
una familia de profesionales: médicos, dermatólogos,
psiquiatras, Profesionales del Manejo de Plagas (PMP) y
entomólogos. Los médicos deben ser muy cuidadosos de no
diagnosticar “mordedura o picadura de insectos” solo al
observar lesiones en la piel debiendo acudir a la ayuda de
un entomólogo que analice las muestras tomadas del lugar
teóricamente infestado. Tanto los entomólogos como los PMP
necesitan entender la complejidad médica de estas IDP en
las que aparecen asociadas: una intensa y obsesiva
preocupación, una verdadera ilusión y una serie de huellas
de una personalidad con anomalías, y por ello no deben
intentar ninguna forma de evaluación médica del afectado
por su cuenta.
Aunque la evaluación médica es
necesaria, la mayoría de los pacientes de estas IDP no
acuden a un psiquiatra (aún cuando así se lo aconseje el
médico de familia). Por el contrario ellos van a
consultar a otro médico o entomólogo y, de este modo, se
inicia de nuevo todo el proceso. Actualmente hay
medicamentos para el tratamiento de estas enfermedades
(drogas antipsicóticas). Estudios controlados, aunque con
pocos pacientes, han mostrado una respuesta de alrededor
de un 90 % al medicamento utilizado (pimozide). Esta es la
mayor razón para tratar que vuestro posible cliente IDP
vaya a consultar a su médico.
Una IDP en una condición médica y el
Profesional del Manejo de Plagas debe ser muy cuidadoso y
no hacer evaluaciones médicas. Hay que ser cuidadoso con
lo que se le dice al cliente con una posible IDP. Ustedes
pueden ser demandados por hacer comentarios que denigran
al cliente o que le causen un daño emocional. Esto es lo
que yo hago: Observo con buena disposición las muestras
(colectadas en sus hogares, oficinas, etc.) y luego les
digo con firmeza y convicción: “Esto no es un insecto. Lo
que usted me describe no es causado por ninguno de los
insectos que conozco. No es un problema de plagas. Usted
necesita ver a su médico personal.”
Nota del editor de PCT, Abril 2001.
Pest Control Technology ha recibido muchos pedidos de
información sobre las IDP y sobre qué puede decirle un
Controlador de Plagas a su cliente sobre estas
inexplicables picaduras y picazones. El Dr. Jerome Goddard
ha preparado una breve nota que puede ser entregada a los
clientes que puedan tener mayores inquietudes. En la parte
superior de queda un espacio para que el Profesional pueda
colocar allí el nombre, dirección y teléfono de su empresa
para que sus clientes puedan contactarlo.
Siéntanse libres de copiar y
distribuir esta nota de acuerdo a vuestro criterio.
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UNA GUÍA PARA PICADURAS Y PICAZONES INEXPLICABLES
Dr. Jerome Goddard |
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¿Qué son?
No se sienta extraño. Muchas personas consultan a sus
médicos, entomólogos o controladores de plagas
quejándose de diminutos, casi invisibles ácaros o
insectos que les pican o que caminan sobre su piel.
Algunas veces es alguna plaga la causante del
problema, otras veces no lo son.
Causas. Hay varias posibles causas de estas
sensaciones de picazón o de que algo camina sobre la
piel. A veces la causa no es un insecto o un ácaro,
sino una reacción alérgica a un detergente, una
irritación de la piel producida por microfibras del
ambiente provenientes de papel, de aislantes, etc. , o
alguna condición clínica que desencaden esas
sensaciones en la piel. Existen al menos 5 condiciones
clínicas que pueden ser causa de tales situaciones,
una de ellas es un desorden vitamínico.
Hay algunas plagas que pueden picar, producir picazón
o caminar por la piel. Tal es el caso de algunos
ácaros de presentes en aves (palomas, gorriones, etc.)
o en roedores, piojos, chinches de las camas, o pulgas
gatos o perros, y algunas otras. Sin embargo, a
excepción de la sarna (que puede ser detectada y
tratada por un dermatólogo), todas estas plagas son lo
suficientemente grandes como para ser vistas y
capturadas por Usted o por su Profesional de Manejo de
Plagas. Por lo tanto, no piense que estas plagas son
invisibles. |
Lo que puede hacerse.
Primero de todo, ponga particular atención en
establecer dónde y cuándo se presentan esas
sensaciones en la piel. Si ocurren siempre en el mismo
lugar o cerca de ciertos elementos de un ambiente,
tome nota de ello.
Cuando Ud. sienta que le están picando, examine su
piel con atención tratando de ver si hay un insecto o
un ácaro. Si hay alguno, captúrelo en cualquier
elemento a mano, por ejemplo con un trozo pequeño de
cinta adhesiva transparente que luego se pega sobre
una cartulina blanca de mayor tamaño (10 x 5 cm), o
atrápelo en la envoltura de celofán que envuelve un
paquete de cigarrillos cerrándola luego con cinta,
etc.
Haga que un competente Profesional de Manejo de
Plagas inspeccione el lugar (vivienda, oficina, etc.)
indicándole los sitios donde normalmente ocurre el
problema y muéstrele las muestras por Ud. obtenidas.
Pida al PMP que ponga varias trampas de pegamento para
capturar cualquier plaga que pueda estar presente. Si
se encuentra una plaga, deberá realizar el tratamiento
que corresponda para su eliminación.
Si el PMP no encuentra plaga alguna, Ud. puede
llevar muestras de polvo o restos diversos tomadas del
piso, rincones, muebles, etc. a un entomólogo. Si aún
asi no aparece la causa del problema, es hora de
consultar con el médico personal para explorar otras
posibles causas de estas misterioras sensaciones de
ser pidado o irritaciones. El médico de familia puede
ser un buen comienzo, pero también un dermatólogo
podría ser de mas utilidad, especialmente si hay
ronchas o lastimaduras en su piel. |
Fuente: Pest Control Magazine, Abril 2001. Traducción: D.R.
Mur