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Curso de Personalidades Psicopáticas

Hugo R. Marietan1

 

C1: ‘Se creía un dios’

 

En esta entrega realizaremos un ejercicio de descripción. Sobre una trascripción de artículos periodísticos trataremos de descubrir en ellos los rasgos, usando el Descriptor de Psicopatía que ya tienen.

El caso que presentaremos es muy conocido en Argentina. Los datos los pueden ampliar de www.clarin.com o www.eltribuno.com.ar. Partiremos de un supuesto: que lo dicho en las notas periodísticas son hechos “reales”. Es decir, que a los fines pedagógicos, vamos a leer el texto y “pensar” que es una narración sobre un caso. No usaremos nombres propios, dado que nuestro propósito es pedagógico y no legal. Tampoco implica una acusación sobre la persona real del imputado, sino un mero ejercicio de análisis basado en datos periodísticos. Un “como sí”. El relato es secuencial, y se parece a una historia clínica, donde los primeros datos son difusos y escasos, y luego van progresando hasta ir teniendo una idea bastante completa del caso. En cada parte que se repite una declaración se agregan a su vez más detalles.

Propósito: el cursante debe separar los rasgos de acuerdo al descriptor, es decir colocar la tipificación del rasgo y al lado la parte del relato como ejemplo.

En la próxima entrega  lo daremos analizado, pero  mientras tanto trate de hacerlo usted. Suerte. Espero sus comentarios.

 

Caso 1: “Se creía un Dios”

 

Noticia del 10 de diciembre:

El abogado y empresario C1, acusado de abusar sexualmente de una niña de ocho años en un hotel alojamiento de Salta, se negó a declarar ante el juez de instrucción de Salta informaron fuentes de la investigación.

C1 había llegado a tribunales a bordo de un móvil policial en medio de un amplio operativo de seguridad y al descender, con la cabeza tapada, fue insultado por un grupo de vecinos indignados.

Este mediodía, el juez tomó declaración a la madre de la niña quien, finalmente, habría presentado la denuncia contra C1. La mujer es empleada doméstica del acusado y actualmente depende económicamente del empresario, según confirmaron dos hijas adolescentes de la mujer.

Una de las chicas señaló que "aparentemente, mi hermanita está bien. Al menos, así se la ve. Los médicos nos dijeron que ella no tiene lesiones graves, pero no sabemos qué es lo que está pasando por su cabecita".

Fuentes de los tribunales informaron que entre las últimas horas de anoche y las primeras de hoy, el juez y personal policial allanaron el estudio y la finca de C1, de 54 años.

El juez tomó como testigo del procedimiento en la finca de Cerrillos a una hermana del acusado y se recogieron algunos elementos, también se allanó el estudio ubicado en la calle, de la capital provincial.

En uno de esos lugares, que no fue informado, fue hallada una hebilla de cabello que pertenecería a la pequeña víctima.

Esta mañana prestaron nueva declaración indagatoria la mucama del hotel alojamiento, los dos guardias de seguridad de ese motel y también el personal policial de la seccional 10ª, que llegaron al lugar para detener a C1 tras la denuncia que efectuaran los propietarios del inmueble.

El abogado C1 fue sorprendido el viernes a la noche cuando el llanto de una criatura alertó a una mucama del motel que avisó al personal de seguridad y a la Policía, que detuvo al acusado, quedando detenido e incomunicado.

La nena fue encontrada en la cama de la habitación 23 de ese hotel alojamiento, presa del miedo y también con una seria afectación psicológica, según establecieron los profesionales que la asistieron.

 11 de diciembre:

El abogado y empresario C1, de 54 años, acusado de abuso sexual contra una niña de 8 años, negó ante la Justicia los cargos que se le imputan. Argumentó que había ido al hotel alojamiento, donde fue encontrado con la nena, sólo para darse un hidromasaje porque sufría un fuerte dolor de cabeza.

En tanto su defensor, confirmó esta tarde que se aleja de la defensa del empresario salteño, aunque no dio precisiones de los motivos que lo llevaron a tomar esa decisión.

Además de negar el abuso, por la mañana C1 dijo en el despacho del juez que se siente “perjudicado”. Y dio su versión de lo sucedido el viernes al mediodía. Según el abogado, ese día a la mañana encontró a su mucama y la hija de ella caminando en el centro de la ciudad y la mujer -aseguró- le insistió para que llevara a la nena hasta su casa, con una bolsa de comida. C1 agregó que después, durante el viaje, sintió un fuerte dolor de cabeza (aseguró que sufre de migraña), que “sólo podía calmar con un hidromasaje”. Y que entonces decidió ingresar al hotel Las Palmeras y -según declaró- dejó a la nena en el interior de la camioneta.

Luego dijo que escuchó que la niña lloraba y, sólo entonces, la hizo ingresar a la habitación. Fue en ese momento -afirmó- que irrumpió la mucama con los custodios en el cuarto y la Policía lo detuvo. C1 aseguró que todo se trata de “una equivocación" y que se siente "muy perjudicado".

Según fuentes judiciales, el juez le hizo notar las contradicciones entre sus dichos y los de los empleados del hotel, quienes declararon que la pequeña "estaba en la cama semidesnuda y que tenía su pelo mojado", pero C1 no dijo nada en su descargo.

Entre los testigos que declararon ayer se encontraba la madre de la pequeña, quien llegó al juzgado acompañada de su hijita y que ratificó la denuncia en contra de su empleador.

Esta mañana,  abogado defensor de C1, dijo que la declaración de su cliente “coincide con lo dicho por la nena: que ella permaneció en la camioneta, que se asustó, que C1 no la tocó, que no le hizo tocamientos impúdicos, que no estuvo viendo películas pornográficas, que no la desvistió, que no la violó”. Además, enfatizó su creencia de que en este caso “el abuso desde ningún punto de vista está tipificado”.

 12 de diciembre:

Una mujer de 26 años comprometió aun más la situación del abogado C1, hallado hace pocos días en un motel con una niña de 8 años. V26 acusó a C1 de haberla violado cuando tenía 12 años, con lo que sumó una nueva denuncia por presunto abuso de menores contra el abogado.

La mujer, casada y con un hijo, denunció ayer en la Comisaría Octava del barrio Santa Lucía, en la ciudad de Salta, que fue abusada sexualmente por C1 en 1988, cuando ella tenía 12 años y trabajaba en su estudio jurídico limpiando y sirviendo café.

Según V26, ella y su hermana mayor -que en ese entonces tenía 14 años-, fueron llevadas por C1 en su camioneta a un garaje. Allí, siempre de acuerdo a su relato, el abogado encerró a su hermana en un baño y la violó durante varios minutos. “No le importaba nada mi desesperación”, aseguró la mujer en un reportaje que publica hoy el diario salteño El Tribuno.

Después, según aseguró, C1 fue al baño, liberó a su hermana y las amenazó para que no denunciaran el hecho. "No pude contarle a nadie lo que me había pasado, yo tenía demasiado miedo, porque al salir del motel C1 nos dijo que no lo denunciáramos ni le contáramos a nadie", dijo la mujer. "Ahora espero que pague en la cárcel todo el mal que me hizo", declaró.

Luego de los allanamientos ordenados por el juez, se supo que de la caja fuerte del estudio de C1 se secuestró material pornográfico, que consistía en revistas, videos y fotografías de mujeres jóvenes y de niñas.

El abogado defensor de C1,  renunció anoche a defender al acusado por "una cuestión de principios". "Tomé la decisión tras analizar a fondo el caso. Llegué a la conclusión de que seguir adelante con la defensa de  C1 violentaba mis principios en materia ética", afirmó hoy.

"En un momento  hablé largamente con mi cliente. Entonces él me dijo una cosa con respecto a lo sucedido, pero después, al conocer lo que secuestró el juez en su estudio, resultó ser otra muy distinta".

El juez hizo ayer una inspección ocular en el hotel Las Palmeras, donde C1 fue encontrado en una habitación con la nena de 8 años, hija de su mucama. El juez dialogó con el gerente,  con quien recorrió la suite 23, que ocupó el acusado con la niña.

 13 de diciembre:

Un nuevo abogado fue designado esta tarde como defensor del empresario C1, acusado de abusar sexualmente de una nena de 8 años en un hotel alojamiento de Salta, en reemplazo del otro letrado, quien renunció a pocas horas de haber asumido el puesto.

El abogado fue nombrado por la familia C1, luego que el juez de instrucción a cargo de la causa, le negara hoy al abogado detenido la posibilidad de autodefenderse.

Por otra parte, se conoció que la mujer y las dos hijas de C1 analizaban la posibilidad de abandonar la provincia de Salta, a raíz de una serie de amenazas telefónicas que recibieron, según informaron allegados a la familia.

Por eso, el abogado defensor se reunió esta tarde con las mujeres, ya que, según las fuentes, las amenazaron diciéndoles que "les iba a pasar lo mismo" que a la niña de ocho años que el viernes último fue encontrada semidesnuda con C1 en un motel. En tanto, durante el día de hoy se amplió la denuncia contra C1. El abogado 3, representante de la madre de la chiquita, presentó una ampliación de la denuncia ante el juzgado interviniente. Allí, reclamó a la Justicia que investigue al imputado por privación ilegítima de la libertad, además de la presunta corrupción de menores. El abogado 3 explicó que C1, al no cumplir con la orden de la madre, que le pidió que llevara a su hija a la casa familiar, ubicada en un humilde barrio salteño, y, en cambio, conducir a la nena a un albergue transitorio, habría incurrido en el delito de corrupción de menor. Y que luego, al retenerla en el motel sin consentimiento de su madre, habría cometido "privación ilegítima de la libertad". La carátula de la causa continúa siendo "supuesto abuso de menor", aunque los análisis médicos practicados a la pequeña determinaron que no fue violada.

 

 

14 de febrero:

La Justicia investiga si las fotos de nenas desnudas, encontradas en una caja fuerte de C1 (detenido y acusado de un supuesto abuso sexual de una chiquita de 8 años), fueron tomadas por él o por alguna otra persona allegada al abogado y empresario salteño.

Según se pudo confirmar  en fuentes de la investigación, las fotos fueron tomadas por un aficionado en una habitación de un motel alojamiento. Las imágenes, dijeron las fuentes, muestran a distintas nenas desnudas.

También afirmaron que, por la ambientación que se observa en las imágenes, podrían haberse sacado en el motel A., un albergue transitorio que está sobre la ruta nacional 34, entre las localidades de General Mosconi y Tartagal, en el norte de la provincia.

 

Distintas versiones recogidas ayer señalan que el dueño del A. sería el acusado C1, quien habría heredado esa propiedad de su padre. Y que lo estaría alquilando desde hace 12 años.

Con todos estos supuestos antecedentes, el juez (tiene a su cargo el caso desde el viernes pasado, cuando C1 fue encontrado en un motel con la nena de 8 años) viajaría en las próximas horas a Tartagal. Dicen que sería para verificar si el decorado de las habitaciones del Alcázar, coincide con los que se ven en las fotografías.

El caso, que generó indignación, comenzó hace ocho días cuando C1 (de 54 años) llevaba en su camioneta F100 a la hijita de una empleada suya. En el recorrido hacia su finca en Cerrillos (en las afueras de Salta), entró en un motel. Según dijo iba a darse un baño en un hidromasaje porque tenía un fuerte dolor de cabeza.

Pero, desde la suite 23, una mucama oyó el llanto de una nena. Y eso provocó que cerraran los portones y llamaran a la Policía. A C1 lo detuvieron cuando intentaba irse del lugar. La nena estaba escondida bajo un asiento de la camioneta.

Ayer, el abogado 3 —representa a la madre de la nena que C1 llevó al motel Las Palmeras— dijo:

"Las fotografías no son de ninguna de las hijas de mi cliente (son cuatro nenas de 8, 10, 13 y 17 años). Y las cartas encontradas, tampoco", dijo Martínez.

Las fotos y las cartas "de amor" aparecieron en un allanamiento en la casa de C1. Como se informó ayer, estaban en una caja fuerte, con estimuladores sexuales, revistas porno, profilácticos y una tarjeta vip del motel Las Palmeras.

Ayer, C1 fue sometido a nuevos estudios psiquiátricos. Lo llevaron al servicio médico judicial desde la subcomisaría de Villa Lavalle, donde pasó la noche. Los resultados pueden ser clave para resoluciones que deba tomar el juez, en el caso caratulado como "supuesto abuso sexual".

Sin embargo, el abogado 3 anticipó que va a pedir el cambio de carátula por el de "privación ilegítima de la libertad", y "corrupción de menores".

Ayer, la mamá de la nena que C1 llevó al motel, también habló con Clarín. El diálogo fue en el estudio de 3.

"Cuando la Policía llamó a la finca en Cerrillos (el viernes 7, antes del mediodía), yo atendí el teléfono. Pensé que ella había tenido un accidente y me asusté. Pero cuando llegué a la comisaría, me enteré lo que le pasó", dijo la mujer.

—¿Cómo se encontró usted con C1 esa mañana?

—Estábamos esperando el colectivo para ir a la finca, junto al semáforo que está frente a la Terminal. Cuando vi la camioneta le hice señas, y le pedí al patrón que llevara a mi hija a mi casa del barrio Mirador del San Bernardo. Me dijo que no podía porque tenía que ir a la calera, en Cerrillos. El estaba apurado, como nervioso. Llevaba unos motores en la camioneta. Después me dijo: 'La llevo, pero primero voy a la finca y luego vuelvo a tu casa'. Yo me quedé porque tenía que ir a trabajar a su casa de la calle Leguizamón. Antes de que suba mi hija, le di a ella unas bolsas con mercadería para sus hermanas y una moneda de un peso porque ella insistía que quería comprarle algo para sus hermanas que estaban en la finca. Después, cuando me enteré de todo, puse la denuncia. Desde entonces, mi hija no deja de contarme lo que le pasó.

—¿Qué le cuenta ella?

—Dice que estaba en un lugar desconocido, adentro de la camioneta. Se asustó y lloró. Se bajó de la camioneta y se metió a la pieza. Ahí ve que el patrón venía a ver qué le pasaba. La hizo pasar y le cerró la puerta con llave. El se metió a la bañera. Ella siguió llorando. Golpearon la puerta, y después sonaba el teléfono. El habló, la subió a la camioneta y apareció la Policía.

Después, la mujer repitió dos frases: "la nena no fue violada" y "las cartas no las escribieron mis hijas".

 

15 de febrero

La madre de la nena de 8 años a la que un abogado salteño llevó a un hotel alojamiento le acercó al juez de la causa un nuevo dato. Ayer le dijo que su hija le contó que el imputado, C1, la obligó a meterse dentro de un hidromasaje con él. La declaración, que podría darle un nuevo impulso a la causa, fue confirmada a Clarín por el nuevo abogado de la mujer, Ab4.

La madre de la chica aseguró ante él, bajo juramento, que la nena tenía el cabello mojado cuando la volvió a ver. La explicación se la dio la propia chica: C1 la obligó a bañarse con él dentro de la habitación 23 del motel Las Palmeras, en Salta.

La mujer también reveló que C1 la llamó por teléfono desde su lugar de detención, en la subcomisaría de Villa Lavalle, apenas lo detuvieron. Marcó el número de su propia casa, en la calle..., y ahí fue atendido por su empleada doméstica, que es justamente la madre de la supuesta víctima.

"Si hablás, te hago aca (te voy a reventar) a vos y a tu familia", fue la amenaza que ella escuchó, según confirmó, también, Ab4. Este abogado fue designado ayer. La noche anterior, la familia de la víctima le había revocado la designación a 3, quien curiosamente iba a pedir el cambio de calificación del hecho investigado por uno más favorable al acusado: "privación ilegítima de la libertad y corrupción de menores", en lugar de "abuso sexual agravado", que es la carátula actual.

Este es un delito muy grave. El Código Penal prevé penas de 8 a 20 años de cárcel para los casos en los que se compruebe penetración y que la víctima fue un menor de edad. El caso generó mucha indignación en Salta y en todo el país.

C1, de 54 años, fue detenido hace nueve días, cuando intentó huir del hotel alojamiento Las Palmeras escondiendo bajo el asiento de su camioneta Ford F 100 a la nena. La Policía llegó al lugar por una oportuna llamada de la recepcionista, que fue alertada por una mucama que escuchó llorar a la chica.

Ayer a las 8 de la mañana, en un patrullero, la madre de la nena fue al juzgado para ampliar su testimonio. Ahí denunció lo del hidromasaje. Además, le contó al juez que —según lo que le dijo su hija— C1 amenazó a la nena con golpearla, dentro del hotel, si no dejaba de llorar.

El jueves por la noche, un grupo de policías fue hasta la finca de S y retiró de ahí a las tres hermanas de la víctima. Tienen 10, 13, 17 años. Hasta ese momento vivieron en ese lugar.

"Me dijo que las dejó en la finca porque ella no tiene para darles de comer, porque se quedó sin trabajo. Ahora pidió un plan Jefas y Jefes de Hogar", explicó Ab4.

Mientras tanto, ayer C1 se sometió a las pericias psiquiátricas que pueden ser clave para el juez. También tuvo tiempo para contactarse con el abogado de su ex esposa,  que está gestionando la salida de la provincia de los hijos del imputado. Para eso necesita la autorización de C1.

"Los chicos reciben permanentemente amenazas telefónicas, les tiran papeles anónimos por debajo de la puerta de la casa. Así no pueden vivir. En dos semanas comienzan las clases, y no van a faltar los insultos", expresó, quien analiza si toma o no la defensa de C1.

 

16 de febrero

Dicen que cuando lo veían venir, a las chinitas les corría el sudor frío del pánico. Porque ya sabían lo que podía pasar. Y dicen también que hasta se hacía fotografiar pisando (copulando) a las nenas. Pero ¿quién iba a decir algo si él, era el patrón?

Salta es un hervidero de comentarios como éstos desde que el empresario y abogado C1 (hijo) fue encontrado con una nena de 8 años en un motel de la ciudad. Mujeres jóvenes lo acusan de haberlas violado cuando eran chicas; mujeres ancianas aseguran haber padecido el rigor de los azotes en su finca tabacalera. Y los hombres que dependen de él, están descorazonados. Como el capataz. Flaco, magro, viejo, con el olor del tabaco fresco impregnando su piel, espera el paso nervioso y rápido del patrón, su patrón, que para él es "casi su padre", dice.

Es tiempo de cosecha en la finca que los C1 tienen en Cerrillos, a unos 20 kilómetros de la capital salteña. La tierra dio buenas hojas de tabaco y no granizó mucho. Así que es una buena producción y para levantarla se necesitan muchas manos: hay familias enteras y chicos, muchos chicos, encañando las hojas.

Pero por ahora, C1 no volverá a la finca. Los C1 no forman parte de esa elite de apellidos ilustres y tradicionales de Salta, pero sus actividades comerciales los colocaron entre los adinerados. Se les atribuye una finca tabacalera, una calera, una mina de bórax, una fábrica de pastas, varias propiedades, y un motel en Tartagal, donde podrían haberse hecho las fotografías de nenas desnudas que la Justicia encontró en la caja fuerte del abogado.

El escándalo lo puso en boca de toda la ciudad. Y le dio una triste notoriedad que contrasta con el perfil bajo y sin ostentaciones que siempre tuvo. "C1 es un empresario mediano, sin ninguna ascendencia en la política ni en la Justicia", comentaron fuentes del Gobierno provincial. El único vínculo con el poder político lo tuvo por su estrecha relación con la ex secretaria de. Pero, por las dudas, desde el gobierno se apuraron en aclarar que C1 "no tuvo ninguna vinculación con Juan Carlos Romero".

C1 lleva el mismo nombre que su padre y es la marca registrada de la calera de La Merced, en el Valle de Lerma. Nació en Cerrillos hace 54 años, donde está la finca de tabaco fundada por su padre. Ahí aprendió a manejar a la peonada. En 1974 se recibió de abogado en la Universidad Nacional de Tucumán. Su desempeño profesional no fue resonante, pero en su legajo del Colegio de Abogados figuran dos sanciones: un apercibimiento y 15 días de suspensión.

No es lo único. Según fuentes judiciales, C1 también fue investigado por coacción, desobediencia judicial, falsedad ideológica, tenencia de explosivos (no habría declarado una carga de dinamita que iba a usar en su mina) y por interrupción de vía pública. Hombre venal, nervioso, irascible por momentos, sus ex empleados recuerdan sus gritos y sus represalias.

La vida familiar cuenta su casamiento con M,. Tuvieron cuatro hijos, tres varones y una nena. Los mayores, de 30 y 26 años, viven en Buenos Aires. Los más chicos, una nena de 12 y un varón de 15, están en la casona de tres plantas, en pleno centro de Salta.

El matrimonio con M se terminó hace 10 años. Pero siguieron viviendo bajo el mismo techo "por los hijos y también por cuestiones legales", contó un amigo de la familia. Los que tienen algún contacto con ellos, cuentan, además, que puertas adentro, la convivencia dividió la casa en dos: la planta baja para él; la planta alta quedó para M y los hijos.

Desde que se conoció el caso, la mansión de los C1 luce deshabitada. Las persianas bajas y los portones de madera maciza parecen sellar una intimidad que se desgrana por toda la ciudad. Adela y sus hijos evitan salir y quieren abandonar la provincia. No sólo por el bochorno que están viviendo, sino también por las amenazas y notas anónimas que les dejan debajo de la puerta. Demasiadas presiones para M, una mujer "sencilla y sumisa", según quienes la conocen, que jamás se imaginó estar en el centro de la comidilla local. "Siempre fue mujeriego pero nunca imaginé esto", se la escuchó decir.

El día que se conoció lo que C1 guardaba en su caja fuerte, M quedó azorada: las fotos de adolescentes desnudas, estimuladores sexuales, revistas pornográficas, fue demasiado para ella. Y también para el ex defensor de C1, que promovió la audaz versión que daba C1: que fue al motel Las Palmeras a meterse en el hidromasaje por una severa jaqueca, porque el baño lo aliviaba. Su historia clínica dice que padece de fuertes dolores de cabeza. Pero ese no habría sido el motivo por el que fue hasta ahí con una nena, a quien habría obligado a entrar en la ducha con él.

Solo, en su celda de Villa Lavalle, el abogado recibe todos los días una vianda de comida que le lleva su hermana. La mujer vive en la finca de Cerrillos, con su papá, que ya pasó los 80. Y ahí vieron por primera vez a la mamá de la nena que C1 llevó al motel. La mujer, de 40 años (su nombre no se publica para preservar la identidad de la chica), trabajaba en una mina de Olacapato, en la Puna salteña, donde llegó desde Susque (Jujuy).

Estaba tan sola como ahora: "No tengo papá ni mamá ni hermanos". Pero la vida le trajo seis hijas que llevaban su apellido; una mirada huidiza y un temple endurecido. De la mano de su patrón, llegó a Salta para trabajar en la finca San Clemente, de Cerrillos, en la calera de La Merced, y en la casa. Hasta hace 10 días, sus hijas también dependían del patrón, y tres de ellas, de 17, 13 y 10 años, estaban encañando tabaco. En la finca hay celos por la preferencia que C1 habría mostrado por V: por lo bajo le reprochan el "ascenso" de ir a limpiar la casa del patrón.

La mujer y sus hijas viven en una casa desprovista de todo, a medio terminar y prestada, en el barrio El Mirador, en las afueras de Salta capital. Ahí se solía ver la camioneta Ford F 100 gris de C1 subiendo al cerro. Muchos aseguran que no se movía de la casa de V hasta el día siguiente. Ella lo desmiente. Y desde que su hija más chica apareció en un motel con su patrón, está sin trabajo. Sola. Cobijada detrás de unos ladrillos sin revoque ni pintura.

 

19 de febrero

El abogado  C1, acusado de haber abusado sexualmente de una nena de 8 años, deberá volver a prestar declaración indagatoria el próximo viernes ante la Justicia, luego de que una hermana de la niña presuntamente abusada denunció haber sido violada por él cuando tenía 14 años.

Fuentes judiciales confirmaron que  C1 será llevado el próximo viernes ante el juez, ante quien deberá declarar por la nueva denuncia en su contra, en este caso por violación.

La hermana de la nena de 8 años encontrada con C1 en la pieza de un motel se presentó hoy ante la Justicia y aseguró que ella fue violada años atrás por el abogado salteño.

La situación procesal de C1, que ya era crítica, con esta denuncia se agravó algo más. Pese al hermetismo judicial dispuesto en torno del caso, fuentes policiales revelaron matices de la nueva denuncia presentada en contra del empresario.

"Con notable precisión en los detalles, la chica contó que, cuando tenía 14 años,  C1 la fue a buscar a su casa y, con la excusa de hacerle conocer la finca de Cerrillos, se la llevó", expresaron las fuentes al diario El Tribuno, de Salta.

En aquella época, V, la madre de la joven, ya trabajaba al servicio de C1 desde hacía aproximadamente nueve años. El abogado visitaba regularmente la casa de la mujer, tal como contaron varios vecinos de la familia, quienes recordaron que a menudo veían la camioneta de C1 estacionada frente a la vivienda.

En la nueva denuncia la joven, que ahora tiene 18 años, relató que C1 la fue a buscar en una camioneta. "Entre llantos, la chica contó cómo C1, con el pretexto de hacerle conocer su finca, desvió el vehículo hacia una zona deshabitada y allí la violó en el interior del vehículo", contaron las fuentes policiales.

Desde ese día, según la chica, C1 la violó varias veces más. En la mañana de ayer, luego de cuatro años de mantener en silencio la historia, la chica hizo la denuncia.

Por otra parte, fuentes policiales aseguraron hoy que C1 ya había sido investigado en la provincia en dos oportunidades anteriores por casos de violación, aunque en ninguna de ellas fue procesado. Según las mismas fuentes, en una de las causas por violación, que data del año 1984, C1 fue sobreseído. En la otra, de 1996, el juez a cargo del caso directamente la desestimó.

 

22 de febrero de 2003

Otra mujer denunció haber sido violada por  C1 cuando tenía 12 años

Una nueva denuncia de abuso sexual contra  C1, el abogado y empresario que llevó a un hotel alojamiento a una nena de 8 años, se hizo publica hoy luego de que una mujer asegurara que fue violada por él cuando tenía 12 años.

La mujer, que sólo se identificó como N, realizó las declaraciones en una nota que hoy publica el diario local El Tribuno. Allí dice que, además del hecho de violación que sufrió a los 12 años, durante cuatro años sufrió distintos vejámenes.

"Nadie me creyó en ese momento. Nadie me ayudó en mi denuncia. Me dieron la espalda, me dejaron sola. La Justicia me abandonó a mi suerte", afirmó.

Norma aseguró que, siendo una adolescente, denunció los ultrajes que habría sufrido durante cuatro años ante el juzgado. También expresó: "Si hablo con ustedes (por los periodistas salteños) es porque exijo justicia, la que me negaron en el año 1984".

En medio de este cuadro, la Justicia salteña investiga si C1 además es el padre de una de sus presuntas víctimas. Sería la hermana mayor de la nena que apareció con él en el motel, una joven de 18 años que hace tres semanas denunció que ella también fue violada por C1. Para determinar si esto es realmente así, el juez del caso, está por ordenar una serie de estudios genéticos sobre la adolescente y sobre el imputado.

La novedad llegó al juzgado con la forma de un rumor. Pero el juez lo tomó en serio y, según fuentes judiciales, mandaría a ambos a realizarse exámenes de ADN.

Sin embargo, la propia adolescente por ahora niega que C1 sea su padre. El abogado de su madre y de su hermanita, Ab4, dijo ayer a  Clarín: "Ambas dicen que no es cierto. Pero el juez está en su derecho de pedir el estudio de ADN, si lo considera necesario". Esa clase de exámenes tiene un índice de certeza del 99 por ciento. Y eso podría hacer variar la situación legal de C1: la ley castiga con penas más altas la violación de un hijo que de una persona cualquiera.

Algunos peritajes que pidió.

"Entre esos peritajes se encuentran los estudios psicológicos sobre la personalidad de C1 y también estudios de ADN, tanto en cabellos de la chiquita de 8 años como así también en una hermana mayor de esa nena, que también habría sido violada por C1y que, se sospecha, podría ser hija suya.

También trascendió que, hasta ahora, C1 aseguró no entender lo sucedido y afirmó que hay gente que lo quiere perjudicar. Aunque dicen que reconoció que solía llevar en su camioneta de un lado a otro a la nena que lo denunció y a sus hermanas, aseguró que nunca las tocó. "Las iba a buscar y las llevaba a los bailes, a la finca y a otros lugares, pero jamás violé a ninguna", dijo el abogado.

C1 ya tiene nuevo defensor. Es el abogado salteño D5, quien ya asistió al acusado en su tercera indagatoria ante el juez.

 7 de mayo:

En "el chancho" —una celda individual que suele usarse para presos castigados— el abogado salteño  C1 se enteró ayer que el juez le confirmó el procesamiento por "abuso sexual gravemente ultrajante". La acusación es por haber llevado a un motel a una nena de 8 años, hija de su empleada doméstica.

Hasta ayer, C1 estaba detenido bajo el cargo de "abuso sexual agravado por la guarda". La nueva carátula prevé una condena de entre 8 y 20 años. Pero el cambio será apelado por el defensor del abogado.

"Si se mantenía la primera carátula, nosotros íbamos a juicio sin apelar nada, porque la condena sería de entre 4 y 10 años. Pero como se cambió, no estamos de acuerdo y mañana vamos a apelar", dijo a  Clarín el abogado D5.

Sobre  C1 pesan otras demandas, también por supuestos abusos sexuales, entre ellos, contra una hermana mayor de la nena que llevó a un motel, en la mañana del viernes 7 de febrero.

"Voy a pedir el falso testimonio de la madre, que acusó a mi cliente de haberse bañado en el hidromasaje con la nena. Y también porque dijo que C1 abusó de su hija mayor (ahora de 18 años) cuando era menor. Todo es falso", dijo D5.

Según su defensor, C1 reconoce que tenía relaciones tanto con la chica de 18 como con su madre, la empleada.

"Tenemos testigos de que vieron en varias oportunidades a la joven tratarlo con mucho cariño a C1. Y existe un video casero que filmó mi cliente durante una relación sexual con la mujer (madre de las chicas) en el dormitorio de su casa, en Salta", aclaró D5. Luego, se produjo este diálogo

—¿Cómo son los días de  C1 en la cárcel?

—No son buenos. Está amenazado por los otros presos que están en el pabellón.

—¿No está en una celda de máxima seguridad?

—Es una celda de 2 x 2 que sólo tiene la cama, una letrina y una lamparita. Es una celda de los castigados. Está ahí por seguridad, porque los presos amenazaron con hacerle lo mismo que hizo con la nena.

—¿Y qué hizo con la nena?

—Nada. El no le hizo nada a la criatura. Cuando llegó al motel para tomar un baño en el hidromasaje porque le dolía la cabeza, la chiquita se quedó dentro de la camioneta, y cuando lloró, la hizo pasar para calmarla.

—Pero los empleados del motel la escucharon llorar dentro de la habitación...

—El no le hizo nada a la criatura. Y fue ella misma quien aseguró que el doctor C1 no le hizo nada. Ni siquiera se bañó en el hidromasaje.

—Sin embargo, días después, la madre de la nena amplió la denuncia y acusó que C1 se bañó con su hija en el hidromasaje...

—A ella la vamos a acusar de falso testimonio por esto y por decir que mi cliente también la violaba desde hace tiempo a su otra hija, que tiene ahora 18 años.

—¿Usted dice que la mujer miente?

—Sí. Ella y su hija mayor vivían con mi cliente. La joven vivía en la casa de la calle L. Y de vez en cuando su madre también lo hacía. Y el doctor C1, por separado, mantenía relaciones sexuales con ambas, siempre consentidas por las dos partes.

—Pero la mujer no puede mentir respecto a su nena de 8 años...

—Ella, cuando se encontró de casualidad con mi cliente en la zona de la Terminal de Omnibus, sabía que el doctor iba hacia el motel a tomar un baño de hidromasaje porque le dolía la cabeza. Ella insistió con que llevara a la nena de paso a la finca en Cerrillos. Inclusive le dijo que ella —por su hija— se quedara en la camioneta hasta que él terminara de bañarse.

—¿C1 tiene miedo de que los presos lo violen en la cárcel?

—Sí. Cuando vimos cómo iba a ser su lugar de detención, buscamos la forma de que fuera excarcelado. Pero ahora él prefiere estar en esa celda aislada.

 

12 de junio:

Es un cerrillano apacible. Empleado de  C1 durante casi 30 años, R conoce cada piedra de la finca San Clemente. Allí comenzó a trabajar a los 16 años como "potrerizo", cortador de leña, peón de tambo, topadorista, soldador y, finalmente, chofer. Testigo de cuanto acontecimiento hubo en el lugar, R relató a El Tribuno su paso por San Clemente. "Todo lo que día a día publican ustedes es real. Tan real que asusta", dice. " C1 es eso y mucho más. Toda su vida fue un explotador, que necesita esclavos y no obreros”.

Se creía el dueño del mundo, y actuaba como si nunca le fuera a pasar nada. Me parece increíble que hoy esté entre rejas. Satanás ya lo había ayudado mucho. Y ahora C1 debe pagar", dice.

Le sorprende que la prensa lo busque...

Aunque no crea, los estaba esperando. Intuía que iban a venir por mi testimonio. Todo Cerrillos leyó las verdades que hizo pública la señora E, que me conmovieron hasta las lágrimas. Ella demostró que no hay edad para la valentía...

¿Cómo llegó usted a San Clemente?

Como todos, necesitado de ganar unos pesos. Empecé a los 16 años, con el padre del detenido; trabajé en todos sus emprendimientos e hice cosas inconfesables para ellos. Sin embargo, me dejaron sin trabajo de la noche a la mañana, y no me dieron ni las gracias.

Algún rencor tiene, entonces...

Para nada, porque yo lo conocí bien a  C1: mal pagador, explotador, cínico, jamás reconoce nada; te usa y te tira, como un preservativo.

Se ve que lo conoce bien...

-Y, cómo. En 31 años yo vi cosas de él que nadie las puede contar sin sentir asco. Y no me refiero sólo al tema de las violaciones, porque eso es de vieja data, sino a la forma inhumana de vida que les imponía a sus servidores y empleados.

Entonces conoce de algún caso de violación...

Uno no: varios. Incluso el caso de S, que era una criaturita cuando  la destrozó; una criatura que no pesaba ni 30 kilos, sumisa y amable. Una niña llena de ternura que me servía café cuando yo iba a las oficinas. Se debe acordar de mí. Me sentí reconfortado por su valor. Por eso, si ella, que fue ultrajada, exige justicia, cómo me voy a negar a colaborar para que este esclavista se haga cargo del daño que causó.

¿Hubo otros casos?

Claro, el de N, a quien  violó cuando tenía 9 años. Esa chica llegó aquí igual que la abuela E, como criada. Este sinvergüenza la llamaba para hacerse sacar las botas y ahí nomás la tiraba a la cama.

Esa niña contaba a todos las cosas que le pasaban, se nos caían las lágrimas, pero el patrón era el patrón, quién lo iba a denunciar...

¿Qué pasó con ella?

A los trece años ella estaba embarazada de C1.  la empezó a presionar por este tema hasta que la hizo salir de la finca. El veía que se le venía un problema encima. Nunca más supe de ella, pero debiera comunicarse con Ud. y contarle su pesadilla, para que sepan todos que la fiesta de C1 se terminó.

¿En qué año ocurrió eso?

En el 76 ó 77.

¿Es verdadero el episodio, que contó doña E, del boliviano acusado injustamente por C1 de una violación que él mismo había cometido?

Totalmente. Mire, el relato de la abuela es más que un testimonio. Ella es la justicia misma, porque fue martirizada en vida.

Un verdadero monstruo, C1...

Un monstruo con piel de cordero. Se hacía llamar "doctor" por la peonada, y si no le hablabas así, no conseguías nada, ni que te pague lo que te debía...

¿Conoció a V, la madre de la niña hallada en el motel con C1?

Por supuesto, la conocí desde cuando ella vivía en la Puna.

¿Y las chicas, hijas de ella?

Las chicas crecieron con C1 a su lado. Esas niñas estaban con este monstruo a tiempo completo. Iban a todas partes con él, incluso solas, a altas horas de la noche. Estoy seguro que él las fue desflorando de arriba para abajo, y en la última, con la que lo encontraron en el motel, se "mancó".

Algún indicio...

Mire, una vez salí de chofer con C1 hacia La Merced. En el camino la vio a una de las hijas de V abrazada con un noviecito. C1 se bajó del vehículo y se puso como loco: lo echó al joven a los alaridos; la chica cruzó la ruta bajo una crisis de pánico y casi la atropella una camioneta. El la subió a los empujones y la insultó con una brutalidad que nunca vi...

¿Qué le decía?

"Qué estás haciendo, puta de mierda; ya te has conseguido un macho, en cualquier momento vas a salir con la panza", entre otras barbaridades. La humilló de una manera espantosa. La trató como si fuera el padre, un pésimo padre...

¿Podría ser el padre de la chica en la realidad?

No sé. Saque usted sus conclusiones..

 

Otro relato:

El lunes a las nueve de la noche, S no aguantó más. En un minuto estallaron en su alma el dolor, la vergüenza, la humillación, contenidos durante quince años. Luego de enterarse de lo ocurrido en el motel Las Palmeras, S se presentó en la comisaría de barrio Santa Lucía, en esta capital.

Allí, sin escatimar detalles, S denunció que  C1 la violó salvajemente en otro hotel alojamiento el día en que ella cumplía doce años, en 1988. C1, por entonces, era su patrón.

La mujer, ahora de 26 años, contó que aquel día C1 la llevó con engaños a ese lugar, que hoy no logra ubicar con precisión, y cuya única referencia es el supermercado El Chango, ya desaparecido, que se encontraba cerca.

S era empleada de servicio en el estudio jurídico de C1, ubicado en aquella época en

En angustiosa sucesión, los recuerdos e imágenes de S sobre aquel día atroz retornaron a su memoria. C1 -contó- la llevó junto con su hermana, por entonces de 14 años, a quien encerró en el baño del motel. En la habitación, S fue golpeada y violada. Desde entonces, su vida es un infierno. Este fue el relato que ayer le hizo a El Tribuno.

¿Por qué Ud. esperó 15 años para hacer la denuncia?

-Para mí, siempre fue ayer. Cada mes de enero, cuando se acerca mi cumpleaños, yo me pongo depresiva, tengo que vivir de las pastillas calmantes. Ayer, después de escucharlo al abogado de mi ex patrón, luego de ver el diario, la televisión, la gente, a la madre de esa criatura, tuve, no sé, como una revelación... Quería sacarme de adentro tantos años de sufrimiento. Yo sólo quiero que se haga justicia, señor. Me parece que a partir de ahora dejaré de sentir asco por mí. Entonces me di fuerzas y encaré hacia la comisaría.

¿Un deseo de venganza, tal vez?

- Nada de eso... Yo le insisto: sólo tengo un deseo de justicia. Yo, por esta desgracia que me pasó, y que no se la deseo a nadie, perdí mi infancia, lloré toda mi adolescencia. Y ayer me recordé todo. Además, vi gente que cree que estos desgraciados pueden ir presos, que creen en la víctima. Me dije: lo mismo me pasó a mí; a mí me destruyó ese monstruo que está ahí, acorralado. Hoy es mi día, hoy me van a escuchar. Me van a comprender y tendrán que creerme, porque durante 15 años nadie me puso el hombro para que llore y me desahogue...

¿Cómo lo conoció a C1?

- Cuando yo tenía 12 años mis padres estaban muy mal de plata, y entonces me llevaron a las oficinas que C1 tenía sobre la calle Mitre. Ahí yo limpiaba, servía el café, atendía el teléfono, hacía de todo un poco... Un día, C1 me empezó a acosar, a decirme cosas, y yo me asusté. Me acuerdo que no fui a trabajar durante varios días. Entonces, él fue a mi casa y conversó con mi padre, para convencerlo. Después vino y me dijo que tenía que ir con él, para hacer un trabajo sencillo. Yo dije que sí, pero le dije que iba a ir con mi hermanita, que para esa época tenía 14 años. Me acuerdo que salimos hacia su casa. Pero en un momento se desvió, nos llevó a un lugar, detuvo la camioneta que tenía, que era de color verde, y nos dijo que nos agachemos. Luego entró a un garaje, bajó una cortina, nos hizo entrar a las dos y sin decir nada encerró a mi hermana en el baño. Entonces vino, y me dio una cachetada.

¿Usted gritó?

- Yo estaba muy asustada, y comencé a gritar del miedo que tenía. Me acuerdo que él me tapaba la boca, mientras me sacaba la ropa y me decía que no grite; y yo me resistía y seguía gritando... Me acuerdo que sonó el teléfono que había en la pieza y él gritó, lleno de bronca: "Yo pago", me acuerdo que dijo, y cortó el teléfono, muy enojado. Después me desnudó y me violó por varios minutos... No le importaba nada mi desesperación... Entonces me dio vuelta y me agarró por atrás. Yo gritaba y gritaba, hasta que quedé sin fuerzas. Yo pensaba que podía matarme, porque se había puesto como loco...

¿Qué hizo después?

- Entonces él fue hasta el baño, y ahí la agarró a mi hermana, y le decía que todo pasó, que ya me había hecho mujer a mí, y que la sangre que me salía iba a parar, que no le dijese nada a nadie. Me acuerdo que vino con mucho papel higiénico y me puso ahí... luego me tiró un toallón...

Su hermana, ¿cómo estaba?

- Ella estaba asustadísima. Me agarraba a mí, lloraba y no decía nada. El que hablaba era él... Decía que no era nada, que no nos asustemos...

¿Qué pasó luego?

-Me tiró la ropa que yo tenía, después se vistió él y me dijo que me peinara, que así no podía salir de la pieza... Luego subimos de nuevo a la camioneta y salimos de ahí. Entonces nos llevó a las dos a un bar, nos hizo servir café con leche, y a mí me hizo tomar dos aspirinas, para que se me pasara el dolor. Luego estuve tres días con hemorragia, pero no pude contarle a nadie lo que me había pasado... Yo tenía demasiado miedo, porque al salir del motel C1 nos dijo que no lo denunciáramos ni que le contáramos a nadie... Recuerdo que nos dijo que "él tenía la guita" y un lugar donde hacía desaparecer a los que lo denunciaban...

No lo denunció, entonces...

- Nosotros vivíamos de esos pocos pesos... Desde entonces no podía mirarlo a los ojos a mi papá; yo nunca pude contarle la verdad. Ni siquiera quería ir a cobrar el mes de diciembre que había trabajado...

¿Le pagaron luego?

- Sí... El contador me pagó, y ya no pude nunca más volver por allí.

¿C1 la buscó en otras oportunidades?

Muchas veces... Era insistente... El iba y dialogaba con mi padre, pero yo siempre me escondía. No quería saber nada con él...

Desde entonces, ¿qué pasó?

- Andaba siempre sola, me agarraba pánico a cada rato. Me acuerdo bien que mi noviazgo fue desesperante... Hice sufrir mucho a mi pareja, nunca entendía lo que me pasaba...

¿Sigue así?

- Con el tiempo comencé a entender mejor, a no culpar a mi pareja. Y así pude tener un hijo...

De pronto, al ver la noticia, todo le vino de nuevo a la memoria...

- Desde que pasó lo que me pasó, todo es un sufrimiento. Pero anoche se me hizo la luz. Me van a escuchar, me dije. C1 tal vez me haya olvidado. Pero yo a él nunca lo voy a poder olvidar... Ni en sueños. Siempre está ahí, llenándome de terror. Ahora espero que pague en la cárcel todo el mal que me hizo...

Notas al pie:

1 Médico Psiquiatra. Hospital Borda. Docente Adscripto de la Facultad de Medicina de la Universodad de Buenos Aires.E-mail: hugo@marietan.com Internet: www.marietan.com



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