Curso
de Personalidades Psicopáticas
Hugo R. Marietan1
C1: ‘Se creía un dios’
En esta entrega realizaremos
un ejercicio de descripción. Sobre una trascripción de
artículos periodísticos trataremos de descubrir en ellos los
rasgos, usando el Descriptor de Psicopatía que ya tienen.
El caso que presentaremos es
muy conocido en Argentina. Los datos los pueden ampliar de
www.clarin.com o www.eltribuno.com.ar. Partiremos de un
supuesto: que lo dicho en las notas periodísticas son hechos
“reales”. Es decir, que a los fines pedagógicos, vamos a leer
el texto y “pensar” que es una narración sobre un caso. No
usaremos nombres propios, dado que nuestro propósito es
pedagógico y no legal. Tampoco implica una acusación sobre la
persona real del imputado, sino un mero ejercicio de análisis
basado en datos periodísticos. Un “como sí”. El relato es
secuencial, y se parece a una historia clínica, donde los
primeros datos son difusos y escasos, y luego van progresando
hasta ir teniendo una idea bastante completa del caso. En cada
parte que se repite una declaración se agregan a su vez más
detalles.
Propósito: el cursante debe
separar los rasgos de acuerdo al descriptor, es decir colocar
la tipificación del rasgo y al lado la parte del relato como
ejemplo.
En la próxima entrega lo
daremos analizado, pero mientras tanto trate de hacerlo
usted. Suerte. Espero sus comentarios.
Caso 1: “Se creía un Dios”
Noticia del 10 de diciembre:
El abogado y empresario C1,
acusado de abusar sexualmente de una niña de ocho años en un
hotel alojamiento de Salta, se negó a declarar ante el juez de
instrucción de Salta informaron fuentes de la investigación.
C1 había llegado a
tribunales a bordo de un móvil policial en medio de un amplio
operativo de seguridad y al descender, con la cabeza tapada,
fue insultado por un grupo de vecinos indignados.
Este mediodía, el juez tomó
declaración a la madre de la niña quien, finalmente, habría
presentado la denuncia contra C1. La mujer es empleada
doméstica del acusado y actualmente depende económicamente del
empresario, según confirmaron dos hijas adolescentes de la
mujer.
Una de las chicas señaló que
"aparentemente, mi hermanita está bien. Al menos, así se la
ve. Los médicos nos dijeron que ella no tiene lesiones graves,
pero no sabemos qué es lo que está pasando por su cabecita".
Fuentes de los tribunales
informaron que entre las últimas horas de anoche y las
primeras de hoy, el juez y personal policial allanaron el
estudio y la finca de C1, de 54 años.
El juez tomó como testigo
del procedimiento en la finca de Cerrillos a una hermana del
acusado y se recogieron algunos elementos, también se allanó
el estudio ubicado en la calle, de la capital provincial.
En uno de esos lugares, que
no fue informado, fue hallada una hebilla de cabello que
pertenecería a la pequeña víctima.
Esta mañana prestaron nueva
declaración indagatoria la mucama del hotel alojamiento, los
dos guardias de seguridad de ese motel y también el personal
policial de la seccional 10ª, que llegaron al lugar para
detener a C1 tras la denuncia que efectuaran los propietarios
del inmueble.
El abogado C1 fue
sorprendido el viernes a la noche cuando el llanto de una
criatura alertó a una mucama del motel que avisó al personal
de seguridad y a la Policía, que detuvo al acusado, quedando
detenido e incomunicado.
La nena fue encontrada en la
cama de la habitación 23 de ese hotel alojamiento, presa del
miedo y también con una seria afectación psicológica, según
establecieron los profesionales que la asistieron.
11 de diciembre:
El abogado y empresario C1,
de 54 años, acusado de abuso sexual contra una niña de 8 años,
negó ante la Justicia los cargos que se le imputan. Argumentó
que había ido al hotel alojamiento, donde fue encontrado con
la nena, sólo para darse un hidromasaje porque sufría un
fuerte dolor de cabeza.
En tanto su defensor,
confirmó esta tarde que se aleja de la defensa del empresario
salteño, aunque no dio precisiones de los motivos que lo
llevaron a tomar esa decisión.
Además de negar el abuso,
por la mañana C1 dijo en el despacho del juez que se siente
“perjudicado”. Y dio su versión de lo sucedido el viernes al
mediodía. Según el abogado, ese día a la mañana encontró a su
mucama y la hija de ella caminando en el centro de la ciudad y
la mujer -aseguró- le insistió para que llevara a la nena
hasta su casa, con una bolsa de comida. C1 agregó que después,
durante el viaje, sintió un fuerte dolor de cabeza (aseguró
que sufre de migraña), que “sólo podía calmar con un
hidromasaje”. Y que entonces decidió ingresar al hotel Las
Palmeras y -según declaró- dejó a la nena en el interior de la
camioneta.
Luego dijo que escuchó que
la niña lloraba y, sólo entonces, la hizo ingresar a la
habitación. Fue en ese momento -afirmó- que irrumpió la mucama
con los custodios en el cuarto y la Policía lo detuvo. C1
aseguró que todo se trata de “una equivocación" y que se
siente "muy perjudicado".
Según fuentes judiciales, el
juez le hizo notar las contradicciones entre sus dichos y los
de los empleados del hotel, quienes declararon que la pequeña
"estaba en la cama semidesnuda y que tenía su pelo mojado",
pero C1 no dijo nada en su descargo.
Entre los testigos que
declararon ayer se encontraba la madre de la pequeña, quien
llegó al juzgado acompañada de su hijita y que ratificó la
denuncia en contra de su empleador.
Esta mañana, abogado
defensor de C1, dijo que la declaración de su cliente
“coincide con lo dicho por la nena: que ella permaneció en la
camioneta, que se asustó, que C1 no la tocó, que no le hizo
tocamientos impúdicos, que no estuvo viendo películas
pornográficas, que no la desvistió, que no la violó”. Además,
enfatizó su creencia de que en este caso “el abuso desde
ningún punto de vista está tipificado”.
12 de diciembre:
Una mujer de 26 años
comprometió aun más la situación del abogado C1, hallado hace
pocos días en un motel con una niña de 8 años. V26 acusó a C1
de haberla violado cuando tenía 12 años, con lo que sumó una
nueva denuncia por presunto abuso de menores contra el
abogado.
La mujer, casada y con un
hijo, denunció ayer en la Comisaría Octava del barrio Santa
Lucía, en la ciudad de Salta, que fue abusada sexualmente por
C1 en 1988, cuando ella tenía 12 años y trabajaba en su
estudio jurídico limpiando y sirviendo café.
Según V26, ella y su hermana
mayor -que en ese entonces tenía 14 años-, fueron llevadas por
C1 en su camioneta a un garaje. Allí, siempre de acuerdo a su
relato, el abogado encerró a su hermana en un baño y la violó
durante varios minutos. “No le importaba nada mi
desesperación”, aseguró la mujer en un reportaje que publica
hoy el diario salteño El Tribuno.
Después, según aseguró, C1
fue al baño, liberó a su hermana y las amenazó para que no
denunciaran el hecho. "No pude contarle a nadie lo que me
había pasado, yo tenía demasiado miedo, porque al salir del
motel C1 nos dijo que no lo denunciáramos ni le contáramos a
nadie", dijo la mujer. "Ahora espero que pague en la cárcel
todo el mal que me hizo", declaró.
Luego de los allanamientos
ordenados por el juez, se supo que de la caja fuerte del
estudio de C1 se secuestró material pornográfico, que
consistía en revistas, videos y fotografías de mujeres jóvenes
y de niñas.
El abogado defensor de C1,
renunció anoche a defender al acusado por "una cuestión de
principios". "Tomé la decisión tras analizar a fondo el caso.
Llegué a la conclusión de que seguir adelante con la defensa
de C1 violentaba mis principios en materia ética", afirmó
hoy.
"En un momento hablé
largamente con mi cliente. Entonces él me dijo una cosa con
respecto a lo sucedido, pero después, al conocer lo que
secuestró el juez en su estudio, resultó ser otra muy
distinta".
El juez hizo ayer una
inspección ocular en el hotel Las Palmeras, donde C1 fue
encontrado en una habitación con la nena de 8 años, hija de su
mucama. El juez dialogó con el gerente, con quien recorrió la
suite 23, que ocupó el acusado con la niña.
13 de diciembre:
Un nuevo abogado fue
designado esta tarde como defensor del empresario C1, acusado
de abusar sexualmente de una nena de 8 años en un hotel
alojamiento de Salta, en reemplazo del otro letrado, quien
renunció a pocas horas de haber asumido el puesto.
El abogado fue nombrado por
la familia C1, luego que el juez de instrucción a cargo de la
causa, le negara hoy al abogado detenido la posibilidad de
autodefenderse.
Por otra parte, se conoció
que la mujer y las dos hijas de C1 analizaban la posibilidad
de abandonar la provincia de Salta, a raíz de una serie de
amenazas telefónicas que recibieron, según informaron
allegados a la familia.
Por eso, el abogado defensor
se reunió esta tarde con las mujeres, ya que, según las
fuentes, las amenazaron diciéndoles que "les iba a pasar lo
mismo" que a la niña de ocho años que el viernes último fue
encontrada semidesnuda con C1 en un motel. En tanto, durante
el día de hoy se amplió la denuncia contra C1. El abogado 3,
representante de la madre de la chiquita, presentó una
ampliación de la denuncia ante el juzgado interviniente. Allí,
reclamó a la Justicia que investigue al imputado por privación
ilegítima de la libertad, además de la presunta corrupción de
menores. El abogado 3 explicó que C1, al no cumplir con la
orden de la madre, que le pidió que llevara a su hija a la
casa familiar, ubicada en un humilde barrio salteño, y, en
cambio, conducir a la nena a un albergue transitorio, habría
incurrido en el delito de corrupción de menor. Y que luego, al
retenerla en el motel sin consentimiento de su madre, habría
cometido "privación ilegítima de la libertad". La carátula de
la causa continúa siendo "supuesto abuso de menor", aunque los
análisis médicos practicados a la pequeña determinaron que no
fue violada.
14 de febrero:
La Justicia investiga si las
fotos de nenas desnudas, encontradas en una caja fuerte de C1
(detenido y acusado de un supuesto abuso sexual de una
chiquita de 8 años), fueron tomadas por él o por alguna otra
persona allegada al abogado y empresario salteño.
Según se pudo confirmar en
fuentes de la investigación, las fotos fueron tomadas por un
aficionado en una habitación de un motel alojamiento. Las
imágenes, dijeron las fuentes, muestran a distintas nenas
desnudas.
También afirmaron que, por
la ambientación que se observa en las imágenes, podrían
haberse sacado en el motel A., un albergue transitorio que
está sobre la ruta nacional 34, entre las localidades de
General Mosconi y Tartagal, en el norte de la provincia.
Distintas versiones
recogidas ayer señalan que el dueño del A. sería el acusado
C1, quien habría heredado esa propiedad de su padre. Y que lo
estaría alquilando desde hace 12 años.
Con todos estos supuestos
antecedentes, el juez (tiene a su cargo el caso desde el
viernes pasado, cuando C1 fue encontrado en un motel con la
nena de 8 años) viajaría en las próximas horas a Tartagal.
Dicen que sería para verificar si el decorado de las
habitaciones del Alcázar, coincide con los que se ven en las
fotografías.
El caso, que generó
indignación, comenzó hace ocho días cuando C1 (de 54 años)
llevaba en su camioneta F100 a la hijita de una empleada suya.
En el recorrido hacia su finca en Cerrillos (en las afueras de
Salta), entró en un motel. Según dijo iba a darse un baño en
un hidromasaje porque tenía un fuerte dolor de cabeza.
Pero, desde la suite 23, una
mucama oyó el llanto de una nena. Y eso provocó que cerraran
los portones y llamaran a la Policía. A C1 lo detuvieron
cuando intentaba irse del lugar. La nena estaba escondida bajo
un asiento de la camioneta.
Ayer, el abogado 3
—representa a la madre de la nena que C1 llevó al motel Las
Palmeras— dijo:
"Las fotografías no son de
ninguna de las hijas de mi cliente (son cuatro nenas de 8, 10,
13 y 17 años). Y las cartas encontradas, tampoco", dijo
Martínez.
Las fotos y las cartas "de
amor" aparecieron en un allanamiento en la casa de C1. Como se
informó ayer, estaban en una caja fuerte, con estimuladores
sexuales, revistas porno, profilácticos y una tarjeta vip del
motel Las Palmeras.
Ayer, C1 fue sometido a
nuevos estudios psiquiátricos. Lo llevaron al servicio médico
judicial desde la subcomisaría de Villa Lavalle, donde pasó la
noche. Los resultados pueden ser clave para resoluciones que
deba tomar el juez, en el caso caratulado como "supuesto abuso
sexual".
Sin embargo, el abogado 3
anticipó que va a pedir el cambio de carátula por el de
"privación ilegítima de la libertad", y "corrupción de
menores".
Ayer, la mamá de la nena que
C1 llevó al motel, también habló con Clarín. El diálogo fue en
el estudio de 3.
"Cuando la Policía llamó a
la finca en Cerrillos (el viernes 7, antes del mediodía), yo
atendí el teléfono. Pensé que ella había tenido un accidente y
me asusté. Pero cuando llegué a la comisaría, me enteré lo que
le pasó", dijo la mujer.
—¿Cómo se encontró usted con
C1 esa mañana?
—Estábamos esperando el
colectivo para ir a la finca, junto al semáforo que está
frente a la Terminal. Cuando vi la camioneta le hice señas, y
le pedí al patrón que llevara a mi hija a mi casa del barrio
Mirador del San Bernardo. Me dijo que no podía porque tenía
que ir a la calera, en Cerrillos. El estaba apurado, como
nervioso. Llevaba unos motores en la camioneta. Después me
dijo: 'La llevo, pero primero voy a la finca y luego vuelvo a
tu casa'. Yo me quedé porque tenía que ir a trabajar a su casa
de la calle Leguizamón. Antes de que suba mi hija, le di a
ella unas bolsas con mercadería para sus hermanas y una moneda
de un peso porque ella insistía que quería comprarle algo para
sus hermanas que estaban en la finca. Después, cuando me
enteré de todo, puse la denuncia. Desde entonces, mi hija no
deja de contarme lo que le pasó.
—¿Qué le cuenta ella?
—Dice que estaba en un lugar
desconocido, adentro de la camioneta. Se asustó y lloró. Se
bajó de la camioneta y se metió a la pieza. Ahí ve que el
patrón venía a ver qué le pasaba. La hizo pasar y le cerró la
puerta con llave. El se metió a la bañera. Ella siguió
llorando. Golpearon la puerta, y después sonaba el teléfono.
El habló, la subió a la camioneta y apareció la Policía.
Después, la mujer repitió
dos frases: "la nena no fue violada" y "las cartas no las
escribieron mis hijas".
15 de febrero
La madre de la nena de 8
años a la que un abogado salteño llevó a un hotel alojamiento
le acercó al juez de la causa un nuevo dato. Ayer le dijo que
su hija le contó que el imputado, C1, la obligó a meterse
dentro de un hidromasaje con él. La declaración, que podría
darle un nuevo impulso a la causa, fue confirmada a Clarín por
el nuevo abogado de la mujer, Ab4.
La madre de la chica aseguró
ante él, bajo juramento, que la nena tenía el cabello mojado
cuando la volvió a ver. La explicación se la dio la propia
chica: C1 la obligó a bañarse con él dentro de la habitación
23 del motel Las Palmeras, en Salta.
La mujer también reveló que
C1 la llamó por teléfono desde su lugar de detención, en la
subcomisaría de Villa Lavalle, apenas lo detuvieron. Marcó el
número de su propia casa, en la calle..., y ahí fue atendido
por su empleada doméstica, que es justamente la madre de la
supuesta víctima.
"Si hablás, te hago aca (te
voy a reventar) a vos y a tu familia", fue la amenaza que ella
escuchó, según confirmó, también, Ab4. Este abogado fue
designado ayer. La noche anterior, la familia de la víctima le
había revocado la designación a 3, quien curiosamente iba a
pedir el cambio de calificación del hecho investigado por uno
más favorable al acusado: "privación ilegítima de la libertad
y corrupción de menores", en lugar de "abuso sexual agravado",
que es la carátula actual.
Este es un delito muy grave.
El Código Penal prevé penas de 8 a 20 años de cárcel para los
casos en los que se compruebe penetración y que la víctima fue
un menor de edad. El caso generó mucha indignación en Salta y
en todo el país.
C1, de 54 años, fue detenido
hace nueve días, cuando intentó huir del hotel alojamiento Las
Palmeras escondiendo bajo el asiento de su camioneta Ford F
100 a la nena. La Policía llegó al lugar por una oportuna
llamada de la recepcionista, que fue alertada por una mucama
que escuchó llorar a la chica.
Ayer a las 8 de la mañana,
en un patrullero, la madre de la nena fue al juzgado para
ampliar su testimonio. Ahí denunció lo del hidromasaje.
Además, le contó al juez que —según lo que le dijo su hija— C1
amenazó a la nena con golpearla, dentro del hotel, si no
dejaba de llorar.
El jueves por la noche, un
grupo de policías fue hasta la finca de S y retiró de ahí a
las tres hermanas de la víctima. Tienen 10, 13, 17 años. Hasta
ese momento vivieron en ese lugar.
"Me dijo que las dejó en la
finca porque ella no tiene para darles de comer, porque se
quedó sin trabajo. Ahora pidió un plan Jefas y Jefes de
Hogar", explicó Ab4.
Mientras tanto, ayer C1 se
sometió a las pericias psiquiátricas que pueden ser clave para
el juez. También tuvo tiempo para contactarse con el abogado
de su ex esposa, que está gestionando la salida de la
provincia de los hijos del imputado. Para eso necesita la
autorización de C1.
"Los chicos reciben
permanentemente amenazas telefónicas, les tiran papeles
anónimos por debajo de la puerta de la casa. Así no pueden
vivir. En dos semanas comienzan las clases, y no van a faltar
los insultos", expresó, quien analiza si toma o no la defensa
de C1.
16 de febrero
Dicen que cuando lo veían
venir, a las chinitas les corría el sudor frío del pánico.
Porque ya sabían lo que podía pasar. Y dicen también que hasta
se hacía fotografiar pisando (copulando) a las nenas. Pero
¿quién iba a decir algo si él, era el patrón?
Salta es un hervidero de
comentarios como éstos desde que el empresario y abogado C1
(hijo) fue encontrado con una nena de 8 años en un motel de la
ciudad. Mujeres jóvenes lo acusan de haberlas violado cuando
eran chicas; mujeres ancianas aseguran haber padecido el rigor
de los azotes en su finca tabacalera. Y los hombres que
dependen de él, están descorazonados. Como el capataz. Flaco,
magro, viejo, con el olor del tabaco fresco impregnando su
piel, espera el paso nervioso y rápido del patrón, su patrón,
que para él es "casi su padre", dice.
Es tiempo de cosecha en la
finca que los C1 tienen en Cerrillos, a unos 20 kilómetros de
la capital salteña. La tierra dio buenas hojas de tabaco y no
granizó mucho. Así que es una buena producción y para
levantarla se necesitan muchas manos: hay familias enteras y
chicos, muchos chicos, encañando las hojas.
Pero por ahora, C1 no
volverá a la finca. Los C1 no forman parte de esa elite de
apellidos ilustres y tradicionales de Salta, pero sus
actividades comerciales los colocaron entre los adinerados. Se
les atribuye una finca tabacalera, una calera, una mina de
bórax, una fábrica de pastas, varias propiedades, y un motel
en Tartagal, donde podrían haberse hecho las fotografías de
nenas desnudas que la Justicia encontró en la caja fuerte del
abogado.
El escándalo lo puso en boca
de toda la ciudad. Y le dio una triste notoriedad que
contrasta con el perfil bajo y sin ostentaciones que siempre
tuvo. "C1 es un empresario mediano, sin ninguna ascendencia en
la política ni en la Justicia", comentaron fuentes del
Gobierno provincial. El único vínculo con el poder político lo
tuvo por su estrecha relación con la ex secretaria de. Pero,
por las dudas, desde el gobierno se apuraron en aclarar que C1
"no tuvo ninguna vinculación con Juan Carlos Romero".
C1 lleva el mismo nombre que
su padre y es la marca registrada de la calera de La Merced,
en el Valle de Lerma. Nació en Cerrillos hace 54 años, donde
está la finca de tabaco fundada por su padre. Ahí aprendió a
manejar a la peonada. En 1974 se recibió de abogado en la
Universidad Nacional de Tucumán. Su desempeño profesional no
fue resonante, pero en su legajo del Colegio de Abogados
figuran dos sanciones: un apercibimiento y 15 días de
suspensión.
No es lo único. Según
fuentes judiciales, C1 también fue investigado por coacción,
desobediencia judicial, falsedad ideológica, tenencia de
explosivos (no habría declarado una carga de dinamita que iba
a usar en su mina) y por interrupción de vía pública. Hombre
venal, nervioso, irascible por momentos, sus ex empleados
recuerdan sus gritos y sus represalias.
La vida familiar cuenta su
casamiento con M,. Tuvieron cuatro hijos, tres varones y una
nena. Los mayores, de 30 y 26 años, viven en Buenos Aires. Los
más chicos, una nena de 12 y un varón de 15, están en la
casona de tres plantas, en pleno centro de Salta.
El matrimonio con M se
terminó hace 10 años. Pero siguieron viviendo bajo el mismo
techo "por los hijos y también por cuestiones legales", contó
un amigo de la familia. Los que tienen algún contacto con
ellos, cuentan, además, que puertas adentro, la convivencia
dividió la casa en dos: la planta baja para él; la planta alta
quedó para M y los hijos.
Desde que se conoció el
caso, la mansión de los C1 luce deshabitada. Las persianas
bajas y los portones de madera maciza parecen sellar una
intimidad que se desgrana por toda la ciudad. Adela y sus
hijos evitan salir y quieren abandonar la provincia. No sólo
por el bochorno que están viviendo, sino también por las
amenazas y notas anónimas que les dejan debajo de la puerta.
Demasiadas presiones para M, una mujer "sencilla y sumisa",
según quienes la conocen, que jamás se imaginó estar en el
centro de la comidilla local. "Siempre fue mujeriego pero
nunca imaginé esto", se la escuchó decir.
El día que se conoció lo que
C1 guardaba en su caja fuerte, M quedó azorada: las fotos de
adolescentes desnudas, estimuladores sexuales, revistas
pornográficas, fue demasiado para ella. Y también para el ex
defensor de C1, que promovió la audaz versión que daba C1: que
fue al motel Las Palmeras a meterse en el hidromasaje por una
severa jaqueca, porque el baño lo aliviaba. Su historia
clínica dice que padece de fuertes dolores de cabeza. Pero ese
no habría sido el motivo por el que fue hasta ahí con una
nena, a quien habría obligado a entrar en la ducha con él.
Solo, en su celda de Villa
Lavalle, el abogado recibe todos los días una vianda de comida
que le lleva su hermana. La mujer vive en la finca de
Cerrillos, con su papá, que ya pasó los 80. Y ahí vieron por
primera vez a la mamá de la nena que C1 llevó al motel. La
mujer, de 40 años (su nombre no se publica para preservar la
identidad de la chica), trabajaba en una mina de Olacapato, en
la Puna salteña, donde llegó desde Susque (Jujuy).
Estaba tan sola como ahora:
"No tengo papá ni mamá ni hermanos". Pero la vida le trajo
seis hijas que llevaban su apellido; una mirada huidiza y un
temple endurecido. De la mano de su patrón, llegó a Salta para
trabajar en la finca San Clemente, de Cerrillos, en la calera
de La Merced, y en la casa. Hasta hace 10 días, sus hijas
también dependían del patrón, y tres de ellas, de 17, 13 y 10
años, estaban encañando tabaco. En la finca hay celos por la
preferencia que C1 habría mostrado por V: por lo bajo le
reprochan el "ascenso" de ir a limpiar la casa del patrón.
La mujer y sus hijas viven
en una casa desprovista de todo, a medio terminar y prestada,
en el barrio El Mirador, en las afueras de Salta capital. Ahí
se solía ver la camioneta Ford F 100 gris de C1 subiendo al
cerro. Muchos aseguran que no se movía de la casa de V hasta
el día siguiente. Ella lo desmiente. Y desde que su hija más
chica apareció en un motel con su patrón, está sin trabajo.
Sola. Cobijada detrás de unos ladrillos sin revoque ni
pintura.
19 de febrero
El abogado C1, acusado de
haber abusado sexualmente de una nena de 8 años, deberá volver
a prestar declaración indagatoria el próximo viernes ante la
Justicia, luego de que una hermana de la niña presuntamente
abusada denunció haber sido violada por él cuando tenía 14
años.
Fuentes judiciales
confirmaron que C1 será llevado el próximo viernes ante el
juez, ante quien deberá declarar por la nueva denuncia en su
contra, en este caso por violación.
La hermana de la nena de 8
años encontrada con C1 en la pieza de un motel se presentó hoy
ante la Justicia y aseguró que ella fue violada años atrás por
el abogado salteño.
La situación procesal de C1,
que ya era crítica, con esta denuncia se agravó algo más. Pese
al hermetismo judicial dispuesto en torno del caso, fuentes
policiales revelaron matices de la nueva denuncia presentada
en contra del empresario.
"Con notable precisión en
los detalles, la chica contó que, cuando tenía 14 años, C1 la
fue a buscar a su casa y, con la excusa de hacerle conocer la
finca de Cerrillos, se la llevó", expresaron las fuentes al
diario El Tribuno, de Salta.
En aquella época, V, la
madre de la joven, ya trabajaba al servicio de C1 desde hacía
aproximadamente nueve años. El abogado visitaba regularmente
la casa de la mujer, tal como contaron varios vecinos de la
familia, quienes recordaron que a menudo veían la camioneta de
C1 estacionada frente a la vivienda.
En la nueva denuncia la
joven, que ahora tiene 18 años, relató que C1 la fue a buscar
en una camioneta. "Entre llantos, la chica contó cómo C1, con
el pretexto de hacerle conocer su finca, desvió el vehículo
hacia una zona deshabitada y allí la violó en el interior del
vehículo", contaron las fuentes policiales.
Desde ese día, según la
chica, C1 la violó varias veces más. En la mañana de ayer,
luego de cuatro años de mantener en silencio la historia, la
chica hizo la denuncia.
Por otra parte, fuentes
policiales aseguraron hoy que C1 ya había sido investigado en
la provincia en dos oportunidades anteriores por casos de
violación, aunque en ninguna de ellas fue procesado. Según las
mismas fuentes, en una de las causas por violación, que data
del año 1984, C1 fue sobreseído. En la otra, de 1996, el juez
a cargo del caso directamente la desestimó.
22 de febrero de 2003
Otra mujer denunció haber
sido violada por C1 cuando tenía 12 años
Una nueva denuncia de abuso
sexual contra C1, el abogado y empresario que llevó a un
hotel alojamiento a una nena de 8 años, se hizo publica hoy
luego de que una mujer asegurara que fue violada por él cuando
tenía 12 años.
La mujer, que sólo se
identificó como N, realizó las declaraciones en una nota que
hoy publica el diario local El Tribuno. Allí dice que, además
del hecho de violación que sufrió a los 12 años, durante
cuatro años sufrió distintos vejámenes.
"Nadie me creyó en ese
momento. Nadie me ayudó en mi denuncia. Me dieron la espalda,
me dejaron sola. La Justicia me abandonó a mi suerte", afirmó.
Norma aseguró que, siendo
una adolescente, denunció los ultrajes que habría sufrido
durante cuatro años ante el juzgado. También expresó: "Si
hablo con ustedes (por los periodistas salteños) es porque
exijo justicia, la que me negaron en el año 1984".
En medio de este cuadro, la
Justicia salteña investiga si C1 además es el padre de una de
sus presuntas víctimas. Sería la hermana mayor de la nena que
apareció con él en el motel, una joven de 18 años que hace
tres semanas denunció que ella también fue violada por C1.
Para determinar si esto es realmente así, el juez del caso,
está por ordenar una serie de estudios genéticos sobre la
adolescente y sobre el imputado.
La novedad llegó al juzgado
con la forma de un rumor. Pero el juez lo tomó en serio y,
según fuentes judiciales, mandaría a ambos a realizarse
exámenes de ADN.
Sin embargo, la propia
adolescente por ahora niega que C1 sea su padre. El abogado de
su madre y de su hermanita, Ab4, dijo ayer a Clarín: "Ambas
dicen que no es cierto. Pero el juez está en su derecho de
pedir el estudio de ADN, si lo considera necesario". Esa clase
de exámenes tiene un índice de certeza del 99 por ciento. Y
eso podría hacer variar la situación legal de C1: la ley
castiga con penas más altas la violación de un hijo que de una
persona cualquiera.
Algunos peritajes que pidió.
"Entre esos peritajes se
encuentran los estudios psicológicos sobre la personalidad de
C1 y también estudios de ADN, tanto en cabellos de la chiquita
de 8 años como así también en una hermana mayor de esa nena,
que también habría sido violada por C1y que, se sospecha,
podría ser hija suya.
También trascendió que,
hasta ahora, C1 aseguró no entender lo sucedido y afirmó que
hay gente que lo quiere perjudicar. Aunque dicen que reconoció
que solía llevar en su camioneta de un lado a otro a la nena
que lo denunció y a sus hermanas, aseguró que nunca las tocó.
"Las iba a buscar y las llevaba a los bailes, a la finca y a
otros lugares, pero jamás violé a ninguna", dijo el abogado.
C1 ya tiene nuevo defensor.
Es el abogado salteño D5, quien ya asistió al acusado en su
tercera indagatoria ante el juez.
7 de mayo:
En "el chancho" —una celda
individual que suele usarse para presos castigados— el abogado
salteño C1 se enteró ayer que el juez le confirmó el
procesamiento por "abuso sexual gravemente ultrajante". La
acusación es por haber llevado a un motel a una nena de 8
años, hija de su empleada doméstica.
Hasta ayer, C1 estaba
detenido bajo el cargo de "abuso sexual agravado por la
guarda". La nueva carátula prevé una condena de entre 8 y 20
años. Pero el cambio será apelado por el defensor del abogado.
"Si se mantenía la primera
carátula, nosotros íbamos a juicio sin apelar nada, porque la
condena sería de entre 4 y 10 años. Pero como se cambió, no
estamos de acuerdo y mañana vamos a apelar", dijo a Clarín el
abogado D5.
Sobre C1 pesan otras
demandas, también por supuestos abusos sexuales, entre ellos,
contra una hermana mayor de la nena que llevó a un motel, en
la mañana del viernes 7 de febrero.
"Voy a pedir el falso
testimonio de la madre, que acusó a mi cliente de haberse
bañado en el hidromasaje con la nena. Y también porque dijo
que C1 abusó de su hija mayor (ahora de 18 años) cuando era
menor. Todo es falso", dijo D5.
Según su defensor, C1
reconoce que tenía relaciones tanto con la chica de 18 como
con su madre, la empleada.
"Tenemos testigos de que
vieron en varias oportunidades a la joven tratarlo con mucho
cariño a C1. Y existe un video casero que filmó mi cliente
durante una relación sexual con la mujer (madre de las chicas)
en el dormitorio de su casa, en Salta", aclaró D5. Luego, se
produjo este diálogo
—¿Cómo son los días de C1
en la cárcel?
—No son buenos. Está
amenazado por los otros presos que están en el pabellón.
—¿No está en una celda de
máxima seguridad?
—Es una celda de 2 x 2 que
sólo tiene la cama, una letrina y una lamparita. Es una celda
de los castigados. Está ahí por seguridad, porque los presos
amenazaron con hacerle lo mismo que hizo con la nena.
—¿Y qué hizo con la nena?
—Nada. El no le hizo nada a
la criatura. Cuando llegó al motel para tomar un baño en el
hidromasaje porque le dolía la cabeza, la chiquita se quedó
dentro de la camioneta, y cuando lloró, la hizo pasar para
calmarla.
—Pero los empleados del
motel la escucharon llorar dentro de la habitación...
—El no le hizo nada a la
criatura. Y fue ella misma quien aseguró que el doctor C1 no
le hizo nada. Ni siquiera se bañó en el hidromasaje.
—Sin embargo, días después,
la madre de la nena amplió la denuncia y acusó que C1 se bañó
con su hija en el hidromasaje...
—A ella la vamos a acusar de
falso testimonio por esto y por decir que mi cliente también
la violaba desde hace tiempo a su otra hija, que tiene ahora
18 años.
—¿Usted dice que la mujer
miente?
—Sí. Ella y su hija mayor
vivían con mi cliente. La joven vivía en la casa de la calle
L. Y de vez en cuando su madre también lo hacía. Y el doctor
C1, por separado, mantenía relaciones sexuales con ambas,
siempre consentidas por las dos partes.
—Pero la mujer no puede
mentir respecto a su nena de 8 años...
—Ella, cuando se encontró de
casualidad con mi cliente en la zona de la Terminal de
Omnibus, sabía que el doctor iba hacia el motel a tomar un
baño de hidromasaje porque le dolía la cabeza. Ella insistió
con que llevara a la nena de paso a la finca en Cerrillos.
Inclusive le dijo que ella —por su hija— se quedara en la
camioneta hasta que él terminara de bañarse.
—¿C1 tiene miedo de que los
presos lo violen en la cárcel?
—Sí. Cuando vimos cómo iba a
ser su lugar de detención, buscamos la forma de que fuera
excarcelado. Pero ahora él prefiere estar en esa celda
aislada.
12 de junio:
Es un cerrillano apacible.
Empleado de C1 durante casi 30 años, R conoce cada piedra de
la finca San Clemente. Allí comenzó a trabajar a los 16 años
como "potrerizo", cortador de leña, peón de tambo,
topadorista, soldador y, finalmente, chofer. Testigo de cuanto
acontecimiento hubo en el lugar, R relató a El Tribuno su paso
por San Clemente. "Todo lo que día a día publican ustedes es
real. Tan real que asusta", dice. " C1 es eso y mucho más.
Toda su vida fue un explotador, que necesita esclavos y no
obreros”.
Se creía el dueño del mundo,
y actuaba como si nunca le fuera a pasar nada. Me parece
increíble que hoy esté entre rejas. Satanás ya lo había
ayudado mucho. Y ahora C1 debe pagar", dice.
Le sorprende que la prensa
lo busque...
Aunque no crea, los estaba
esperando. Intuía que iban a venir por mi testimonio. Todo
Cerrillos leyó las verdades que hizo pública la señora E, que
me conmovieron hasta las lágrimas. Ella demostró que no hay
edad para la valentía...
¿Cómo llegó usted a San
Clemente?
Como todos, necesitado de
ganar unos pesos. Empecé a los 16 años, con el padre del
detenido; trabajé en todos sus emprendimientos e hice cosas
inconfesables para ellos. Sin embargo, me dejaron sin trabajo
de la noche a la mañana, y no me dieron ni las gracias.
Algún rencor tiene,
entonces...
Para nada, porque yo lo
conocí bien a C1: mal pagador, explotador, cínico, jamás
reconoce nada; te usa y te tira, como un preservativo.
Se ve que lo conoce bien...
-Y, cómo. En 31 años yo vi
cosas de él que nadie las puede contar sin sentir asco. Y no
me refiero sólo al tema de las violaciones, porque eso es de
vieja data, sino a la forma inhumana de vida que les imponía a
sus servidores y empleados.
Entonces conoce de algún
caso de violación...
Uno no: varios. Incluso el
caso de S, que era una criaturita cuando la destrozó; una
criatura que no pesaba ni 30 kilos, sumisa y amable. Una niña
llena de ternura que me servía café cuando yo iba a las
oficinas. Se debe acordar de mí. Me sentí reconfortado por su
valor. Por eso, si ella, que fue ultrajada, exige justicia,
cómo me voy a negar a colaborar para que este esclavista se
haga cargo del daño que causó.
¿Hubo otros casos?
Claro, el de N, a quien
violó cuando tenía 9 años. Esa chica llegó aquí igual que la
abuela E, como criada. Este sinvergüenza la llamaba para
hacerse sacar las botas y ahí nomás la tiraba a la cama.
Esa niña contaba a todos las
cosas que le pasaban, se nos caían las lágrimas, pero el
patrón era el patrón, quién lo iba a denunciar...
¿Qué pasó con ella?
A los trece años ella estaba
embarazada de C1. la empezó a presionar por este tema hasta
que la hizo salir de la finca. El veía que se le venía un
problema encima. Nunca más supe de ella, pero debiera
comunicarse con Ud. y contarle su pesadilla, para que sepan
todos que la fiesta de C1 se terminó.
¿En qué año ocurrió eso?
En el 76 ó 77.
¿Es verdadero el episodio,
que contó doña E, del boliviano acusado injustamente por C1 de
una violación que él mismo había cometido?
Totalmente. Mire, el relato
de la abuela es más que un testimonio. Ella es la justicia
misma, porque fue martirizada en vida.
Un verdadero monstruo, C1...
Un monstruo con piel de
cordero. Se hacía llamar "doctor" por la peonada, y si no le
hablabas así, no conseguías nada, ni que te pague lo que te
debía...
¿Conoció a V, la madre de la
niña hallada en el motel con C1?
Por supuesto, la conocí
desde cuando ella vivía en la Puna.
¿Y las chicas, hijas de
ella?
Las chicas crecieron con C1
a su lado. Esas niñas estaban con este monstruo a tiempo
completo. Iban a todas partes con él, incluso solas, a altas
horas de la noche. Estoy seguro que él las fue desflorando de
arriba para abajo, y en la última, con la que lo encontraron
en el motel, se "mancó".
Algún indicio...
Mire, una vez salí de chofer
con C1 hacia La Merced. En el camino la vio a una de las hijas
de V abrazada con un noviecito. C1 se bajó del vehículo y se
puso como loco: lo echó al joven a los alaridos; la chica
cruzó la ruta bajo una crisis de pánico y casi la atropella
una camioneta. El la subió a los empujones y la insultó con
una brutalidad que nunca vi...
¿Qué le decía?
"Qué estás haciendo, puta de
mierda; ya te has conseguido un macho, en cualquier momento
vas a salir con la panza", entre otras barbaridades. La
humilló de una manera espantosa. La trató como si fuera el
padre, un pésimo padre...
¿Podría ser el padre de la
chica en la realidad?
No sé. Saque usted sus
conclusiones..
Otro relato:
El lunes a las nueve de la
noche, S no aguantó más. En un minuto estallaron en su alma el
dolor, la vergüenza, la humillación, contenidos durante quince
años. Luego de enterarse de lo ocurrido en el motel Las
Palmeras, S se presentó en la comisaría de barrio Santa Lucía,
en esta capital.
Allí, sin escatimar
detalles, S denunció que C1 la violó salvajemente en otro
hotel alojamiento el día en que ella cumplía doce años, en
1988. C1, por entonces, era su patrón.
La mujer, ahora de 26 años,
contó que aquel día C1 la llevó con engaños a ese lugar, que
hoy no logra ubicar con precisión, y cuya única referencia es
el supermercado El Chango, ya desaparecido, que se encontraba
cerca.
S era empleada de servicio
en el estudio jurídico de C1, ubicado en aquella época en
En angustiosa sucesión, los
recuerdos e imágenes de S sobre aquel día atroz retornaron a
su memoria. C1 -contó- la llevó junto con su hermana, por
entonces de 14 años, a quien encerró en el baño del motel. En
la habitación, S fue golpeada y violada. Desde entonces, su
vida es un infierno. Este fue el relato que ayer le hizo a El
Tribuno.
¿Por qué Ud. esperó 15 años
para hacer la denuncia?
-Para mí, siempre fue ayer.
Cada mes de enero, cuando se acerca mi cumpleaños, yo me pongo
depresiva, tengo que vivir de las pastillas calmantes. Ayer,
después de escucharlo al abogado de mi ex patrón, luego de ver
el diario, la televisión, la gente, a la madre de esa
criatura, tuve, no sé, como una revelación... Quería sacarme
de adentro tantos años de sufrimiento. Yo sólo quiero que se
haga justicia, señor. Me parece que a partir de ahora dejaré
de sentir asco por mí. Entonces me di fuerzas y encaré hacia
la comisaría.
¿Un deseo de venganza, tal
vez?
- Nada de eso... Yo le
insisto: sólo tengo un deseo de justicia. Yo, por esta
desgracia que me pasó, y que no se la deseo a nadie, perdí mi
infancia, lloré toda mi adolescencia. Y ayer me recordé todo.
Además, vi gente que cree que estos desgraciados pueden ir
presos, que creen en la víctima. Me dije: lo mismo me pasó a
mí; a mí me destruyó ese monstruo que está ahí, acorralado.
Hoy es mi día, hoy me van a escuchar. Me van a comprender y
tendrán que creerme, porque durante 15 años nadie me puso el
hombro para que llore y me desahogue...
¿Cómo lo conoció a C1?
- Cuando yo tenía 12 años
mis padres estaban muy mal de plata, y entonces me llevaron a
las oficinas que C1 tenía sobre la calle Mitre. Ahí yo
limpiaba, servía el café, atendía el teléfono, hacía de todo
un poco... Un día, C1 me empezó a acosar, a decirme cosas, y
yo me asusté. Me acuerdo que no fui a trabajar durante varios
días. Entonces, él fue a mi casa y conversó con mi padre, para
convencerlo. Después vino y me dijo que tenía que ir con él,
para hacer un trabajo sencillo. Yo dije que sí, pero le dije
que iba a ir con mi hermanita, que para esa época tenía 14
años. Me acuerdo que salimos hacia su casa. Pero en un momento
se desvió, nos llevó a un lugar, detuvo la camioneta que
tenía, que era de color verde, y nos dijo que nos agachemos.
Luego entró a un garaje, bajó una cortina, nos hizo entrar a
las dos y sin decir nada encerró a mi hermana en el baño.
Entonces vino, y me dio una cachetada.
¿Usted gritó?
- Yo estaba muy asustada, y
comencé a gritar del miedo que tenía. Me acuerdo que él me
tapaba la boca, mientras me sacaba la ropa y me decía que no
grite; y yo me resistía y seguía gritando... Me acuerdo que
sonó el teléfono que había en la pieza y él gritó, lleno de
bronca: "Yo pago", me acuerdo que dijo, y cortó el teléfono,
muy enojado. Después me desnudó y me violó por varios
minutos... No le importaba nada mi desesperación... Entonces
me dio vuelta y me agarró por atrás. Yo gritaba y gritaba,
hasta que quedé sin fuerzas. Yo pensaba que podía matarme,
porque se había puesto como loco...
¿Qué hizo después?
- Entonces él fue hasta el
baño, y ahí la agarró a mi hermana, y le decía que todo pasó,
que ya me había hecho mujer a mí, y que la sangre que me salía
iba a parar, que no le dijese nada a nadie. Me acuerdo que
vino con mucho papel higiénico y me puso ahí... luego me tiró
un toallón...
Su hermana, ¿cómo estaba?
- Ella estaba asustadísima.
Me agarraba a mí, lloraba y no decía nada. El que hablaba era
él... Decía que no era nada, que no nos asustemos...
¿Qué pasó luego?
-Me tiró la ropa que yo
tenía, después se vistió él y me dijo que me peinara, que así
no podía salir de la pieza... Luego subimos de nuevo a la
camioneta y salimos de ahí. Entonces nos llevó a las dos a un
bar, nos hizo servir café con leche, y a mí me hizo tomar dos
aspirinas, para que se me pasara el dolor. Luego estuve tres
días con hemorragia, pero no pude contarle a nadie lo que me
había pasado... Yo tenía demasiado miedo, porque al salir del
motel C1 nos dijo que no lo denunciáramos ni que le contáramos
a nadie... Recuerdo que nos dijo que "él tenía la guita" y un
lugar donde hacía desaparecer a los que lo denunciaban...
No lo denunció, entonces...
- Nosotros vivíamos de esos
pocos pesos... Desde entonces no podía mirarlo a los ojos a mi
papá; yo nunca pude contarle la verdad. Ni siquiera quería ir
a cobrar el mes de diciembre que había trabajado...
¿Le pagaron luego?
- Sí... El contador me pagó,
y ya no pude nunca más volver por allí.
¿C1 la buscó en otras
oportunidades?
Muchas veces... Era
insistente... El iba y dialogaba con mi padre, pero yo siempre
me escondía. No quería saber nada con él...
Desde entonces, ¿qué pasó?
- Andaba siempre sola, me
agarraba pánico a cada rato. Me acuerdo bien que mi noviazgo
fue desesperante... Hice sufrir mucho a mi pareja, nunca
entendía lo que me pasaba...
¿Sigue así?
- Con el tiempo comencé a
entender mejor, a no culpar a mi pareja. Y así pude tener un
hijo...
De pronto, al ver la
noticia, todo le vino de nuevo a la memoria...
- Desde que pasó lo que me
pasó, todo es un sufrimiento. Pero anoche se me hizo la luz.
Me van a escuchar, me dije. C1 tal vez me haya olvidado. Pero
yo a él nunca lo voy a poder olvidar... Ni en sueños. Siempre
está ahí, llenándome de terror. Ahora espero que pague en la
cárcel todo el mal que me hizo...
Notas al pie:
1 Médico Psiquiatra. Hospital Borda. Docente Adscripto
de la Facultad de Medicina de la Universodad de Buenos
Aires.E-mail: hugo@marietan.com
Internet: www.marietan.com