Noticia:
Avances en neuroimagen
La huella física que dejan
las enfermedades mentales en el cerebro
La tecnología permite detectar diferencias
cerebrales en pacientes con ciertas patologías
Fuente:
http://www.elmundo.es/elmundosalud/2009/04/13/tecnologiamedica/1239604325.html
Por María Valerio

Imagen de resonancia magnética
de un sujeto con talento matemático (Foto: Laboratorio
de imagen Hospital Gregorio Marañón)
Actualizado lunes 13/04/2009 08:33 (CET)
MADRID.- Los pacientes que sufren estrés postraumático
parecen tener una parte de su cerebro (el hipocampo) algo
atrofiada. En el caso de la esquizofrenia, la enfermedad
produce un cierto 'adelgazamiento' del lóbulo frontal;
mientras que en las fases iniciales del Alzheimer se puede
observar otro tipo de alteraciones en zonas relacionadas
con la memoria. Éstas son sólo algunas de
las pistas que comienza arrojar el campo de la neuroimagen
sobre la huella que dejan las patologías mentales
en la estructura y las funciones de nuestro cerebro.
El último avance en este campo se ha dado a conocer
durante el congreso de la Asociación Mundial de
Psiquiatría que se acaba de celebrar en Florencia
(Italia). Un grupo de investigadores canadienses ha logrado
identificar algunas diferencias en zonas del cerebro relacionadas
con la atención y la concentración en varios
soldados afectados por trastorno de estrés postraumático
tras servir en Iraq y Afganistán.
Y aunque esta primera pista podría servir en el
futuro para 'identificar' a los pacientes afectados por
esta patología, los avances en el campo de la neuroimagen
(un área que dio sus primeros pasos en la década
de los setenta) están todavía mucho más
cerca de las aplicaciones básicas, de investigación,
que de diagnóstico o tratamiento propiamente dichas.
"Cada vez contamos con técnicas más
sofisticadas; y aunque no vamos a poder diagnosticar ninguna
patología psiquiátrica con estas pruebas
de momento, avanzar en el conocimiento del órgano
cerebral nos permitirá saber mejor qué está
alterado en cada caso", explica a elmundo.es Benedicto
Crespo-Facorro, psiquiatra especializado en esquizofrenia
del Hospital Marqués de Valdecilla de Santander.
Funciones y estructuras
Para poder 'ver' lo que ocurre en el cerebro prácticamente
en tiempo real, los investigadores cuentan con dos tipos
de técnicas, estructurales (que ven la parte más
física, la anatomía del órgano) y
funcionales, que lo analizan mientras realiza ciertas
tareas: como el PET o la resonancia magnética funcional.
Esta última, según explica Santiago Reig,
del Laboratorio de Imagen del Hospital Gregorio Marañón
de Madrid, "permite comparar qué neuronas
están más activas en función del
consumo de glucosa que realizan; es decir, dónde
hay más flujo sanguíneo". De esta manera,
se puede comparar al mismo sujeto en una situación
de reposo o ante un estímulo, como una imagen,
un recuerdo, o una tarea ("un pianista ejecutando
una melodía, por ejemplo"); y ver qué
áreas de su cerebro se 'encienden'.
El PET, por su parte, menos extendido para estas pruebas
por tratarse de una prueba de medicina nuclear, utiliza
la glucosa marcada con un fin muy similar. "Después
de media hora en reposo, dejando que el cerebro capte
la glucosa [que es al fin y al cabo, energía para
las células], se puede ver qué áreas
están más activas y comparar a distintos
sujetos", explica Reig. De esta manera, por ejemplo,
puede verse que un cerebro con esquizofrenia "tiene
menos actividad en ciertas áreas de la corteza
prefrontal que el de una persona sana; pero mayor dinamismo
en la corteza visual".
El segundo tipo de pruebas capaces de 'leer' cambios en
el cerebro se denominan estructurales, tal y como aclara
Benedicto Crespo-Facorro, miembro de uno de los grupos
de investigación del CIBERSAM. "Éstas
miden parámetros como el grosor de la corteza cerebral,
la integridad de los tractos de sustancia blanca [el cableado
cerebral] o el patrón de girificación cortical,
es decir, los surcos que dan forma al cerebro", aclara.
Cautelas y futuro
"La resonancia magnética anatómica
es una especie de radiografía del cerebro para
ver, por ejemplo, pérdidas de materia gris",
añade en esta línea Reig. Por ejemplo, esta
prueba ha permitido observar cierto 'adelgazamiento' en
el lóbulo frontal de pacientes con esquizofrenia;
"algo que el cerebro parece ser capaz de compensar
con un aumento del líquido cefalorraquídeo
cortical".
Una idea en la que coincide Crespo-Facorro, que estudia
una de las muestras más grandes de pacientes con
primeros episodios de esquizofrenia y cuyas conclusiones
indican que existen cuatro grandes alteraciones en estos
sujetos: "Ya desde el comienzo de la enfermedad existe
un aumento de los ventrículos laterales cerebrales,
una reducción del tamaño del tálamo
y del volumen global del cerebro y un aumento del líquido
cefalorraquídeo cortical ".
Precisamente su grupo está siguiendo desde hace
ocho años a jóvenes que han sufrido un primer
brote psicótico; y trata de investigar si hay alguna
correlación entre su evolución clínica
y las anomalías anatómicas en su cerebro.
O si, por el contrario, el tratamiento que mejora sus
síntomas tiene algún reflejo en sus imágenes
cerebrales.
Como señalaba el autor del trabajo canadiense sobre
estrés postraumático, Florin Dolcos, de
la Universidad de Alberta, "este campo está
aún en su infancia; pero estos avances abren la
posibilidad a que un día podamos ver este tipo
de trastornos en el organismo de una manera tan clara
como ya hacemos hoy en día con patologías
como el cáncer o los problemas de corazón".