Mi hijo y la psicosis
Doctor: Le escribo
para decirle que estoy maravillada por los artículos que
leí (Doxografía
sobre esquizofrenia, Esquizofrenia y
marihuana), por fin y gracias a esos artículo puedo
comprender que es lo que sucede con mi hijo. El testimonio
de
Ramón ha sido
impresionante considerando que todo o casi todo es un
calco de lo que mi hijo refirió que le había sucedido y
sospecho en menor medida sigue sucediendo. Por ejemplo por
las noches cuando compartimos algún programa de TV
observo, sin que el lo note como se presiona el oído.
Doctor,
todo lo que he leído en su pagina más los libros que
espero conseguir de su autoría me hacen pensar en que mi
hijo desde chico ha tenido manifestaciones claras de esta
patología. Para que usted se de una idea el a los 8 años
aproximadamente tomo una pequeña bici y se fue a un pueblo
a unos 20 kilómetros por la noche nos llamo la policía que
tenia miedo y que lo fuéramos a buscar. Hubo otros
episodios mas adelante, tenía problemas para desenvolverse
en la escuela y yo lo plantee en su momento a los
integrantes del gabinete medico psicopedagógico pero me
dijeron que lo dejara en paz que el tenia otro tiempo para
adaptarse a las normas (por ejemplo escribir en el margen
del cuaderno, reírse cuando la maestra lo retaba, no
aceptar las reglas de los juegos y de esta forma toda su
etapa en la primaria, en la secundaria igual y cuando
comenzó a estudiar sonido en Mendoza y luego Martillero en
San Juan a mitad de año abandonaba sumamente estresado.
Después de leer sus trabajos, no todos, es impresionante
la cantidad de episodios que vienen a mi memoria sobre la
vida crecimiento y confusión de mi hijo.
Doctor: Trataré de
contarle todo lo que mi hijo me ha contado que vivió en
sus episodios y lo que yo he observado.
Mi hijo desde
pequeño demostró un interés fuera de lo común por lo
diferente, por ejemplo a él le costaba mucho establecer
una relación ( normal) con sus compañeritos de la escuela
, pero se acercaba a todo aquel chico que tenia alguna
cuestión diferente, Dawn, gordo,
pobre en extremo , y parecía que eso lo hacia sentir bien.
a) problemas desde
niño para relacionarse, sobre todo sostener una relación.
b) problemas
serios en el proceso de aprendizaje sobre todo lo
vinculado con atención y lectoescritura
c) Decidía
imprevistamente (solo) irse a otra localidad en su
bicicleta o tomando colectivos como es un pueblo pequeño
en esa época más todavía a dedo. Estas “aventuras “que
recuerdo se repitieron en varias oportunidades siempre sin
destino fijo desde los 8 años. En Uno de sus viajes
(comprobados, ya que lo teníamos que ir a buscar) a
Mendoza capital dijo que lo había llevado una monjita que
manejaba muy ligero y que cantaba. Cuando le pregunte si a
la monja no le había llamado la atención que era tan chico
y que iba tan lejos me dijo que el le había dicho que lo
habían secuestrado y que vivía con un abuelo en San Juan
(claro que nosotros pensamos que era una fantasía). Otra
vez retiró un dinero nuestro y se fue a una ciudad
cercana, compró una pequeña radio, un reloj y cuando llego
la noche fue a la policía y le dijo que quería volver y
les contó todo incluso fueron a buscar las cosas que había
dejado en un terreno baldío. (Estamos hablando de 10 años)
hubo otros viajes pero más cercanos y por suerte sin
consecuencias.
Doctor,
todos estos episodios sumados a su problemática en el tema
colegio fueron reiteradamente consultados por mí a los
integrantes del gabinete psicopedagógico y por ese
entonces solo había una psicóloga. Siempre lo mismo: que
yo era ansiosa y que el chico no tenía problemas que era
aventurero. Usted sabe como uno termina acostumbrándose
(desde el desconocimiento ) a estas cosas. Para que
terminara la primaria y también la secundaria tuvimos que
pagar privados y fueron complacientes.
A los 17 años dijo
que el no quería vivir mas en este lugar y que quería
trabajar. Se fue a vivir con una tía al mar y comenzó a
trabajar, pero al cabo de uno meses nos llamó para que
fuéramos porque no quería vivir mas con su tía, le
alquilamos una pensión en casa de una joven señora (años
mas tarde me entero que era consumidora de marihuana) cuyo
marido viajaba y podría hacerle la comida y atenderlo
mientras el trabajaba, le compramos una bici para que se
traslade al trabajo y regresamos (aparentemente) quedo
contento
Al cabo de unos
meses nos llamó, lo notamos mal y fuimos. Nos encontramos
con nuestro hijo sucio, desorientado y tuvo un ataque de
llanto tan fuerte que yo confirme que algo no estaba bien
en su personalidad .Volvimos le saque los piojos (él
siempre se sintió muy protegido y vuelve a nosotros cuando
esta mal, después por supuesto cuando supera el trance se
quiere independizar. Comenzó a trabajar, se relacionaba
aparentemente bien con sus amigos , se puso de novio con
una chica muy vinculada a la iglesia que le metió mucha
presión, por ejemplo lo hizo bautizar, tomar la comunión,
y luego cuando él tuvo relaciones con otra chica (y además
se lo comento ) lo hizo realizar un retiro espiritual (de
terror).
Para que ella lo
pudiera perdonar ya que la religión le impedía tener
relaciones. Siguió un tiempo y luego mi hijo se invento un
viaje a Corrientes (siempre solo y cuando volvió supimos
donde estuvo) con un dinero que había juntado (es muy
ahorrativo) y allí se termino esta historia que duro como
3 años; fue muy tortuosa esa relación me imagino, también
durante la misma ella le planteo que tenia que estudiar
para martillero porque ella estudiaba para contadora, por
supuesto que el a mitad de año abandono porque fue
imposible para el sostener ese ritmo. Luego volvió a la
música, el rock , siempre tocó el bajo, y volvió a su
antigua vestimenta, roquera, a sus amigos roqueros y a sus
porros roqueros, esto lo imagino porque yo por ese
entonces ignoraba este tema del consumo
Se fue a estudiar
sonido y a vivir con un amigo muy conflictivo, también
músico quien a su vez vivía con su novia pero claro, para
mi hijo él siempre fue un ídolo, esta persona es el
enemigo numero uno que tenemos con el tema de su
influencia en contra de los tratamientos y los
medicamentos. (Claro que no se lo decimos jamás a mi
hijo).
Cuando el está con
este chico creo que consume todos los días y además toma
cerveza que a el lo afecta. Este chico vive en Catamarca y
solo viene para vacaciones pero se escriben por correo
diariamente , por lo menos eso me dice mi hijo .
Datos sobre las
particularidades de los brotes:
Primero hace 3
años en unas vacaciones en el mar. Comenzó diciendo que la
gente lo miraba. Cuando iban al boliche con mi hija ésta
me comentaba que se paraba en medio de la gente y los
miraba fijamente (mi hija le decía, como no querés que te
miren si vos los miras así).
Un día nos pidió
para comprarse un par de lentes de sol dijo que era
urgente y además en la playa se colocaba una toalla
cubriéndose toda la cabeza , decía que tenia los ojos mas
claros que estaba lindo y que las chicas lo miraban y eso
le hacia pensar que le querían hacer algo.
A los pocos días
dijo que se quería ir en carpa a otra localidad del mar
mas tranquila mi marido lo llevo y a los dos días nos
llamo que lo fuéramos a buscar fuimos y estaba parado en
la puerta de un cine muy desorientado se notaba que no
había comido y sucio lo llevamos a una pizzería a comer
algo y nos dijo que un perro lo miraba y que quería
atacarlo, pero lo dijo de una manera que nos pareció fuera
de lo que uno puede sentir normalmente frente a un perro.
Le dije a mi marido que teníamos que consultar con un
medico fuimos al hospital primero nos entrevistamos con
una psicóloga que dijo que tenia que charlar con él lo
llevamos (nos costo mucho convencerlo) y luego de charlar
con el nos dijo que teníamos que llevarlo a la psiquiatra
porque parecía un brote psicótico (esa fue la primera vez
que escuchamos ese termino). La profesional le pregunto si
consumía y le dijo que si pero que hacia muchos días que
no lo hacía (marihuana).
Isabel