ESQUIZOFRENIA
Clase
sobre DEFECTO
Dr. Hugo
Marietán
marietanweb@gmail.com
Hospital
José Tiburcio Borda
Curso de
Sindromología en Psiquiatría, 1996
Kraepelin
habla de la demencia precoz, y hace diferencia con los
trastornos afectivos, sobre todo con la manía depresión,
que tiene una restitución ad integrum, completa,
después de la fase, en cambio en la esquizofrenia la
persona quedaba con un defecto: la personalidad después
del brote no era la misma.
Ese defecto
que quedaba era semejante a una demencia. Demencia en un
sentido que se hablaba en 1896, cuando hizo la quinta
edición de su tratado. Por eso la llamó demencia
precoz (demencia que se presentaba en los jóvenes)
Para
Kraepelin, en la esquizofrenia existía si o si una
evolución desfavorable. O sea que la personalidad sufría
un defecto.
Y
diferenciaba los otros grandes cuadros de la manía y la
depresión, donde la fase terminaba y la persona se
recuperaba completamente.
Bleuler en
1911, cuando hace su monografía sobre la demencia precoz,
enuncia el tema de la esquizofrenia, y pone énfasis en la
disociación de la mente. Ahí presenta la sintomatología,
la sindromología para la esquizofrenia, da una base amplia
de tal manera hay cuadros que, dice Bleuler, no
necesariamente llevan a un defecto esquizofrénico
Hace una
base tan amplia para lo que es la esquizofrenia, que
entran cuadros en los cuales no tiene como resultado
defecto. Y entonces Bleuler dice que no todas son
demencias, y no todas son precoces, y no todas llevan a un
defecto. Hay una gran posibilidad de que algunos cuadros
esquizofrénicos se restituyan.
Al ampliar
tanto la base, desde el punto de vista semiológico, entran
muchos cuadros que Kreapelin lo había restringido, y al
restringirlo, cambia el pronóstico. Para Kreapelin el
pronóstico es desfavorable. Para Bleuler, el pronóstico
puede ser favorable: amplió sintomatologicamente la base
como para decir “esto también es esquizofrenia”, cuadros
que Kraepelin no admitía.
Entonces,
vienen todas las luchas de tipo ideológico dentro del
terreno de la clínica, y llegamos a esta situación.
En este
momento existen dos grupos: unos que retoman la parte de
Kraepelin, que habla de redescribir la esquizofrenia como
una demencia precoz, para decir a qué llamamos
esquizofrenia, y a que llamamos síndrome esquizofreniforme
(que parece una esquizofrenia pero no lo es), y a que
llamamos síndrome esquizoafectivo.
Dentro de
esta escuela, que trata de recuperar el concepto de
esquizofrenia con defecto, se vuelve a retomar el término
demencia precoz, dado que para ellos
esquizofrenia, o sea mente dividida, no se
ajustaría a la clínica en si tampoco, y habla de una
disgregación de la mente, más que de una mente dividida, y
se basa en los síntomas negativos, positivos, etc.
Y en
función de eso, el pronóstico varía enormemente, porque la
esquizofrenia sería aquello que deja, de acuerdo a la
concepción kraepeliniana, defecto.
Y la otra
concepción se mantiene diciendo que hay trastornos, usando
la base de Bleuler y ajustándola un poco, y donde entran
otros cuadros.
La
orientación de Bleuler es la que todos ustedes conocen
hasta ahora, así que yo hoy voy a presentar el cuadro de
esta otra escuela, que está tratando de reajustar el
cuadro de esquizofrenia, porque se dan cuenta que a medida
que van descubriendo correlaciones entre las alteraciones
neurológicas del cerebro de los esquizofrénicos,
neuroquímicas, se dan cuenta que esas correlaciones
localizadas o esas alteraciones cerebrales, corresponden a
alteraciones en el campo de de clínica , hacen un
correlato entre lo clínico y lo neuroanatómico. Entonces,
ajustando el cuadro clínico observable, que frente a un
esquizofrénico, ajustando con precisión la parte clínica,
pueden tener los correlatos neuroanatómicos y
neuroquímicos, y trabajar con otro tipo de criterio en las
investigaciones.
Alumno
- ¿Estos autores hacen la comparación de la demencia de
Pick con la esquizofrenia.
Prof.
- No, la demencia de Pick es la demencia circunscripta, es
una alteración neurológica de sectores específicos del
cerebro, ya sea la parte frontal, parietal occipital. De
acuerdo a eso va teniendo sintomatologías acordes con
estas alteraciones lobulares.
Alumno
- ¿Pero no da un cuadro comparable a la esquizofrenia?
Prof.
- No, porque en la demencia de Pick hay atrofia
macroscópica del cerebro - evidentemente en un enfermo que
ha fallecido - y ve la atrofia en el frontal, la atrofia
en el parietal o el occipital. Toma el cerebro del
esquizofrénico y no ve nada, macroscópicamente.
Llamaremos
síndromes esquizofrénicos a los diagnósticos
basados en la escuela de Bleuler, y ,para diferenciarla de
la otra escuela que trata de entornar los síntomas
clínicos, y sobre toda la evolución, hablaremos de
demencia precoz.
Afecta
enormemente el pronóstico favorable de la esquizofrenia,
que depende del enfoque que se de.
Por ejemplo
pacientes que han sido seguidos durante vente, treinta
años, por escuelas muy importantes, como la de Bleuler,
que da un porcentaje favorable de la evolución
esquizofrénica, que el paciente esquizofrénico, una vez
sufridos los brotes se restituye sin alteraciones. Para
la escuela de Bleuler, para la esquizofrenia, sería del
30%, un porcentaje altísimo: un 30% de los esquizofrénicos
evolucionarían favorablemente. Lo dicen estudios de
muchos años de seguimiento de esquizofrénicos.
Para Grühle,
de la escuela alemana, el pronóstico es del 22%.
En cambio
para la nueva orientación, que es Marneros, por ejemplo,
también de Alemania, usando los criterios de lo que se
llama la demencia precoz, ya tenemos solamente un 7% de
restitución ad integrun, el paciente vuelve a ser como era
antes.
Esto
significa el pródromo, el período anterior al brote, esto
significa el período de estado, y este el período de
intercrisis o interbrotes, y esto es lo que queda después.
En este
tipo de evolución, en donde hay uno o dos brotes, sin
período prodrómico, tenemos un 7% de restitución ad
integrun. Esta es la “línea de la normalidad”.
Este
segundo tipo de evolución, que son estudios hechos hace
muchos años, por ejemplo en el primer brote tiene un
período prodrómico, y luego aparece un segundo brote sin
período prodrómico, y también puede llevar a un período de
poco defecto.
La tercera
evolución, a veces aparece sin el período prodrómico, y
luego en el tercer brote si aparece un período prodrómico,
y así sucesivamente en los distintos tipos de evolución
que hay.
Muchas
veces, por lo menos en lo que he constatado personalmente,
el llamado primer brote pasa desapercibido, y la persona
aparece en la clínica en el segundo brote. Pero cuando
ustedes hacen la entrevista, no con el paciente, sino con
el familiar, cuando hacen el racconto de la vida de ese
paciente, pueden inferir que ha existido un primer brote,
y que ha pasado con una baja sintomatología productiva,
por lo cual los familiares no lo han captado como un
brote, pero si ha quedado el defecto. Es el clásico caso
del estudiante que va bien en sus estudios, y después de
una “crisis” de adolescencia deja la escuela, y es una
persona con rendimiento social mediocre, con respecto a lo
que se esperaba de él antes del brote. Entonces uno puede
captar de esa forma que algo pasó entre los 15/16 años de
esta persona, y que ahora, a los 22/23 años, ya con un
período de estado muy productivo, se puede constatar con
certeza que estamos frente a un segundo brote.
Hay que
tener muy en cuenta a los familiares, porque son las
personas que en general niegan la enfermedad, disminuyen
la importancia de lo que observan en el familiar,
justifican, no quieren ver la enfermedad mental.
Los
síntomas residuales son lo que queda después del brote.
Son muy semejantes a los síntomas prodrómicos: este tipo
de sintomatología defectual, de acuerdo al DMIII, sería
semejante a algunas características de lo anterior al
brote.
El
aislamiento: una disminución en la actividad, tanto
laboral, social, como en el hogar.
Conductas
peculiares,
extravagantes, aisladas, como juntar objetos de poco
valor, o basuras, o guardar elementos.
A veces una
disminución en el deseo.
Estas
características no se dan todas juntas en el mismo
paciente.
El
embotamiento afectivo o inapropiado, una de las cosas
que más se marcan.
El
apagamiento de la resonancia afectiva frente a los
acontecimientos que en cualquier otro tendrían una
resonancia afectiva mucho más fuerte.
Una
paciente esquizofrénica crónica me decía: “mi sobrino hoy
a la mañana chocó con su auto a una mujer”.
- ¿Pasó
algo?.
- “Si, un
accidente pero no pasó nada”.
Una voz
monótona, sin la repercusión afectiva que puede tener un
acontecimiento, y eso es tanto para los casos reales como
para los casos producto de la pseudoalucinación o de la
imaginación.
Lenguaje
disgregado,
a veces, que lo van a ver en los pabellones de los
pacientes crónicos, la aparición de neologismos,
etc., un lenguaje vago, no preciso, a veces sobre
elaborado, ideaciones extrañas, pensamiento mágico,
un sexto sentido, sensación de presencias. Se da con
frecuencia, sobre todo en la fase prodrómica: esa
sensación de que algo hay, pero no sabe precisar qué es lo
que presiente o siente que hay.
Telepatía,
y ya entramos en el terreno de las vivencias de
influencias y de la pseudoalucinación,
experiencias perceptivas inhabituales.
A veces
quedan las alucinaciones o la integración de varios
sentidos al estimular uno solo, por ejemplo asociar
sonidos con imágenes visuales o gustativas.
Otro
elemento más es la pérdida de incentivo o interés, el
desgano.
Los
clásicos mencionaban como los dos elementos básicos en el
defecto esquizofrénico: la hipoafectividad y la hipobulia.
Nancy
Andreasen menciona estos síntomas negativos, embotamiento
afectivo, la anhedonia, la falta de disfrute, y la
hipobulia.
Yo recuerdo
un caso de un paciente de unos 35 años, casado, que en el
barrio se ocupaba de la jardinería, arreglos en las casas,
y trabajaba también como servidor de café en el Hospital
Naval. Vino la esposa a consultarme porque decía que
estaba insoportable. Ella también trabajaba en el
Hospital Naval haciendo servicio de café.
Haciendo el
estudio de este paciente, daba todas las características
de una deficiencia mental, de una oligofrenia. Un
paciente que hacía tareas menores, no leía, no estudiaba,
no hacía nada, y tenía de vez en cuando reacciones
agresivas, como tratar de golpear a la esposa, romper
algunas cosas, pero de vez en cuando, no era una cosa
persistente.
Lo que le
llamaba la atención a la esposa era que no se quería
bañar: “cuando le insisto mucho, se mete en el baño, abre
la ducha, pero lo espío por la cerradura y veo que está
sin bañarse, y hace que se baña, y es medio insoportable
el olor que tiene, y esta agresivo, etc.”.
Entonces,
le pregunto a ella como era antes. Dice “yo los conocí a
los 28 años”.
- Entonces
algún familiar...
- “No, el
hermano está en tal lado, la madre murió...”
- ¿Y usted
qué sabe de él cuando era joven?
- Nada,
porque yo lo conocí de grande.
Cuando lo
conoció, ella incluso era mayor que él, o sea que no había
la referencia esa de la que estamos hablando siempre, de
recabar información en los familiares.
Él a su vez
se estaba atendiendo con psiquiatras del Hospital Naval,
desde hacía dos años aproximadamente, porque ella le había
insistido por esos períodos que tenía de agresividad.
Me dice:
“lo que no puede olvidar es a la madre, que falleció hace
unos años, y a veces le habla, y esas cosas”.
- ¿Pero
usted observa una conducta rara?, ¿cómo es eso de que le
habla?
- “A veces
está en el baño o en alguna habitación, y es como que le
habla: debe ser que la extraña”.
Él se
expresaba con un vocabulario promedio, entonces pido un
informe del psiquiatra con el que se estaba atendiendo, y
me dice directamente que es un deficiente mental con
rasgos psicopáticos.
En un
momento dado ella me dice que él la amenazó con un
cuchillo y creía que ella era la madre, y le hablaba como
si fuera la madre. Ahí ya tenemos un elemento que está
distorsionando o cambiando las cosas.
Carlos era
una persona de poco hablar, conversaba lo mínimo. En un
momento dado le digo:
- ¿Usted
que estudios tiene?.
- Yo soy
seminarista.
- ¿Cómo
seminarista?
- Si, tengo
tres años de seminarista.
- ¿Usted
sabe latín?.
- Por
supuesto ?
Entonces
busco al pequeño Larousse, donde hay frases latinas y le
digo ¿qué quiere decir Elea iacta est?.
- La suerte
está echada, eso lo dijo Julio Cesar cuando cruza el
Rubicón, en la Guerra de las Galias. Traduje a Virgilio y
Horacio.
Entonces
empezamos con todos los test neuropsicológicos, y era una
esquizofrenia con un defecto grave. La persona que había
sido un estudiante brillante, se convirtió en esto, una
cosa absolutamente tosca con respecto a lo que era
esperable en él.
Le mando
inmediatamente una comunicación al médico psiquiatra del
Hospital Naval diciéndole que el paciente tenía un defecto
esquizofrénico grave, etc., y el médico que lo había
atendido dos años, rechazó absolutamente el diagnóstico,
entonces lo manda a la Clínica San Jorge, donde le
informan que es una esquizofrenia con defecto, y produce
un gran desconcierto en este psiquiatra, que era una
persona con una carrera bastante sólida.
Con esto
quiero mostrarles lo que pasa por falta de información de
lo que era antes el paciente. Y yo tuve la suerte de que
él habló, porque muchas veces le habrán hecho la misma
pregunta.
Carlos,
este paciente, estimo que de acuerdo al defecto que tenía
estaba en un cuarto brote, y desde allí permaneció en la
clínica San Jorge hasta ahora. Ya no podía ni hacer las
tareas menores que estaba realizando.
A mayo
cantidad de brotes, de acuerdo a la clínica clásica, el
defecto que queda es mayor.
Alumna
- ¿Cómo hace el sujeto para levantarse al otro día para ir
a trabajar, de dónde saca la voluntad?.
Prof.
- Si, algunos esquizofrénico mantienen un nivel aceptable
de rendimiento.
Alumna
- Pero lo que me llama la atención es que, en un caso como
el que contaba, con un defecto tan grande, una persona que
pasó de ser brillante a tener un defecto tan importante,
es como un deterioro muy importante de las funciones en
general...
Prof.
- Esta hablando de la generalidad, cuando habla de
deterioro. El esquizofrénico tiene tomadas ciertas áreas
que bajan su rendimiento. Y ahí está la diferencia entre
defecto y deterioro: el deterioro es global, lo
tiene un demente; en cambio en el esquizofrénico tiene
defecto, toma áreas (la afectividad y la voluntad),
por ejemplo la memoria de este paciente estaba
perfectamente conservada, lo cual no ocurre en un
deterioro.
En lo que
yo he observado en la esquizofrenia, pierde el interés, el
incentivo, no le importa, está indiferente.
Alumno
- En el servicio donde estoy hay un paciente que era
mecánico, y yo tenía en una época un Renault 12.
Un poco
para ver como actuaba, y otro por curiosidad, hice un
cambio de condensador, platillos, compré todo y lo traje
para acá. Lo saqué a este paciente y lo llevé hasta el
estacionamiento. Él me venía contando todo lo que íbamos
a hacer.
Como
teníamos que poner las piezas nuevas, empezó: “me voy a
quedar ciego, la policía me va a pegar”... en definitiva
no me lo pudo armar.
Prof.
- Lo que pasa es que las habilidades las conserva, los que
interfirieron ahí fueron los delirios.
Alumno
- Eso de “me voy a quedar ciego” era como una muletilla de
él, lo usaba muy a menudo en el servicio.
Alumna
- Me llamó la atención un esquizofrénico que se le tomó un
test de inteligencia (sigo con las diferencias con
funciones), el sujeto responde todos los ítems que son de
cálculo matemático que engloban hasta una ecuación de X
sin lápiz ni papel, y el paciente no solo responde todo
perfectamente, sino que además le sobra tiempo. Cuando va
a ser la logica, que parece mucho más pavo, no puede
categorizar. ¿Cómo puede ser que la función esté tan
ampliamente distorsionada en ambos casos?.
Prof.
- Eso lo está estudiando ahora la neuropsicología.
Alumna
- ¿La esquizofrenia puede derivar en una demencia?
Prof.
- ¿Está hablando de lo que se llama demencia en términos
clásicos?
A veces el
defecto es tan profundo, que desde el punto de vista
clínico es difícil establecer la diferencia con una
demencia si no se conocen los antecedentes del paciente.
Con
respecto a los resultados a largo plazo de las
esquizofrenias, ¿en qué termina una evolución en cuanto a
porcentajes?
Siguiendo a
Andreas Marnero se tipifican los siguientes tipos de
evolución de las esquizofrenias:
-
Ausencia de síntomas o déficits de cualquier tipo
(observado en un 7 %).
-
Síndrome de depleción (observado en un 21 %),
caracterizado por: reducción severa de la voluntad,
pobreza afectiva, deficiencia severa de energía e
iniciativa, reducción de las expresiones faciales y
gestualidad, «aislamiento frío», reducción severa de la
capacidad de concentración, mayor susceptibilidad a la
distracción, falta de conciencia de las alteraciones,
ausencia de síntomas psicóticos productivos persistentes,
-
Síndrome apático-paranoide (apático-alucinatorio)
(observado en un 35 %): delirios persistentes y/o delirio,
alucinaciones, torpeza marcada, pobreza afectiva,
aislamiento social severo, pérdida de interés por casi
todas las actividades, reducción severa de energía e
iniciativa, falta de conciencia de las alteraciones.
-
Síndrome de deficiencia-adinámico (observado en un 20
%): reducción moderada del potencial de energía mental.
interés reducido por los acontecimientos diarios,
reducción pero no pobreza de la afectividad, variación
limitada del comportamiento y expresión facial, sin
«aislamiento frío», ausencia continuada de humor depresivo
o eufórico, sólo síntomas psicóticos productivos pasajeros
que fueron poco marcados.
-
Psicosis crónica (observada en un 7 %): síntomas
psicóticos productivos crónicos (en la mayoría de casos
paranoides) sin alteraciones severas de la afectividad,
posiblemente fluctuaciones moderadas del humor, sin
alteraciones severas de la expresión o contacto.
-
Personalidad con deformación estructural (observada en
un 3 %): deformación persistente de la personalidad, sólo
síntomas psicóticos productivos pasajeros y no severos,
sin alteraciones severas de la afectividad, sin torpeza.
-
Síndrome de insuficiencia-asténico ligero (observado
en un 7 %): se caracteriza por una reducción ligera del
potencial de energía mental, posiblemente afectaciones
ligeras. subjetivamente percibidas de la capacidad de
concentración, alteraciones ligeras del humor, sólo
síntomas psicóticos productivos no severos y pasajeros o
ausencia de los mismos.
-
Síndrome subdepresivo-crónico (no observado en ningún
caso de esquizofrenia): síntomas subdepresivos crónicos,
sin pobreza afectiva, sin síntomas psicóticos productivos.
sin torpeza.
-
Sindrome hipertímico crónico (no observado en ningún
caso): síntomas hipertímicos crónicos, sin pobreza
afectiva, ausencia de síntomas psicóticos productivos. Sin
torpeza.
Consecuencias sociales
La mayoría
de los pacientes esquizofrénicos sufren consecuencias
sociales negativas derivadas de su enfermedad,
especialmente en lo que respecta a su vida laboral. Las
investigaciones Marneros y sus colaboradores observaron un
cambio laboral negativo en un 71 % de los pacientes
esquizofrénicos. Otra proporción similar (70 %)
experimentó un cambio social negativo, por ejemplo, un
descenso de status social. No obstante, parece que una
alta proporción (41 %) de pacientes son capaces de
mantener completa autarquía, incluso tras un largo período
de enfermedad, por ejemplo, siguen siendo capaces de
cuidar de sí mismos y de sus familias sin necesidad de
recurrir a sistemas de ayuda social. Un 30 % alcanzó sus
expectativas de desarrollo social.
El
desenlace de la esquizofrenia es muy heterogéneo: va desde
la restitución ad integrum hasta ligeros déficits
psicológicos, estados residuales graves, síntomas
psicóticos productivos crónicos y severos cambios de
personalidad o pasividad absoluta.
Bibliografía:
Marneros, A.
et. al, Acta psichiat. scand, 1990, 82, 352
Marneros, A. et.
al, Brit. J. Psichiat. 1992, 16, (suppl.18) 441