CURSO SOBRE DEPRESIÓN
Director Hugo Marietan
marietanweb@gmail.com
DEPRESION EN LA NIÑEZ
Por la Psic. Sofia Mann de Dayán
Maestra en Psicología Clínica y
Psicoterapia
Fuente: www.cerebrito.com
TRASTORNOS DEL
ESTADO DE ANIMO: INTRODUCCION.
La sección de
los trastornos del estado de ánimo incluye los trastornos
que tienen como característica principal una alteración
del humor.
El término
humor indica un estado emocional que puede afectar a
todos los aspectos de la vida del individuo. Los síndromes
se caracterizan por humor elevado o deprimido de manera
patológica, y deben considerarse existentes en
continuidad con el humor normal. El diagnóstico de
trastorno afectivo es apropiado cuando la alteración del
humor es "primaria" y central con respecto a la
enfermedad, y no secundaria a algún otro estado físico o
psicológico. En el último caso el diagnóstico sería
incompleto si no se hiciera referencia a la causa
precipitante. Cuando un trastorno del humor, que ocurre
después de un acontecimiento de la vida productor de
estés, es leve y no satisface los criterios de cualquiera
de los trastornos afectivos, convendrá establecer el
diagnóstico de trastorno de la adaptación con humor
deprimido.
De acuerdo con
el DSM-IV los trastornos del estado de animo están
divididos en trastornos depresivos (depresión unipolar),
trastornos bipolares y dos trastornos basados en la
etiología: Trastorno del estado de ánimo debido a
enfermedad médica y trastorno del estado de ánimo
inducido por sustancias. Los trastornos depresivos (
trastorno depresivo mayor, trastorno distímico y trastorno
depresivo no especificado) se distinguen de los
trastornos bipolares por el hecho de no haber historia
previa de episodio maníaco, mixto o hipomaníaco.
El DSM-IV da las
siguientes especificaciones acerca de los trastornos del
estado de ánimo:
1) El trastorno
depresivo mayor: se caracteriza por uno o más episodios
depresivos mayores (por ejemplo; al menos dos semanas de
estado de ánimo depresivo o pérdida de interés acompañados
por al menos otros cuatro síntomas de depresión)
2) El trastorno
distímico se caracteriza por al menos dos años en los que
ha habido más días en estado de ánimo depresivo que sin
él, acompañado con otros síntomas depresivos que no
cumplen los criterios para un trastorno depresivo mayor.
3) El trastorno
depresivo no especificado se incluye para codificar los
síntomas con características depresivas que no cumplen los
criterios para un trastorno depresivo mayor, trastorno
distímico, trastorno adpatativo con estado de ánimo
deprimido o trastorno adaptativo con estado de ánimo mixto
ansioso o depresivo (o síntomas depresivos sobre los que
hay una información inadecuada o contradictoria).
4) El trastorno
bipolar I se caracteriza por uno o más episodios maníacos
o mixtos, habitualmente acompañados por episodios
depresivos mayores.
5) El trastorno
bipolar II se caracteriza por uno o más episodios
depresivos mayores acompañados por al menos un episodio
hipomaníco.
6) El trastorno
ciclotímico se caracteriza por al menos 2 años de
numerosos periodos de síntomas hipomaníacos que no cumplen
los criterios para un episodio maníaco y numerosos
periodos de síntomas depresivos que no cumplen los
criterios para un episodio depresivo mayor.
7) El trastorno
bipolar no especificado se incluye para codificar
trastornos con características bipolares que no cumplen
criterios para ninguno de los trastornos bipolares
específicos (o síntomas bipolares sobre los que se tiene
una información inadecuada o contradictoria).
8) El trastorno
del estado de ánimo debido a enfermedad médica se
caracteriza por una acusada y prolongada alteración del
estado de ánimo que se considera un efecto fisiológico
directo de un enfermedad médica.
9) El trastorno
del estado de ánimo inducido por sustancias se caracteriza
por una acusada y prolongada alteración del estado de
ánimo que se considera un efecto fisiológico directo de
una droga, un medicamento, otro tratamiento somático para
la depresión o la exposición a un tóxico.
10) El trastorno
del estado de ánimo no especificado se incluye para
codificar trastornos con síntomas afectivos que no cumplen
los criterios para ningún trastorno del estado de ánimo y
en los que es difícil escoger entre un trastorno depresivo
no especificado y un trastorno bipolar no especificado
(por ejemplo: una agitación aguda).
DEPRESION INFANTIL
El DSM-IV
indica que los trastornos afectivos de la infancia y la
adolescencia tienen los mismos aspectos esenciales que los
trastornos afectivos de los adultos. Para la crisis
depresiva mayor y el trastorno distímico los criterios del
DSM-IV incluyen "aspectos acompañantes" específicos de la
edad que se encuentran en niños y adolescentes.
El aspecto
predominante (síntoma de presentación) de depresión en
niños pequeños puede ser la ansiedad, en tanto que en los
adolescentes podría ser la conducta antisocial. Pueden
observarse ideación suicida o conducta suicida.
Los niños
deprimidos expresan a menudo pensamientos suicidas, ya
sea de manera consciente (verbal) o de manera inconsciente
(pruebas proyectivas). Aunque se informan a menudo
pensamientos suicidas, sobre todo en niños hospitalizados,
la conducta suicida en niños menores de 12 años de edad es
extremadamente rara. Es más común después de esta edad y
el suicidio es una de las causas principales de muerte en
adolescentes. Las niñas efectúan más a menudo gestos
suicidas (intentos suicidas) que los varones, en tanto que
son ellos los que efectúan más a menudo intentos suicidas
verdaderos. Aunque la mayor parte de los adolescentes
suicidas están deprimidos, sólo cerca del 25% de ellos
satisfacen los criterios diagnósticos del DSM-IV para la
enfermedad depresiva; por lo tanto, es de utilidad el
diagnóstico de depresión enmascarada en este grupo de
edad.
DIFERENTES
CONCEPTUALIZACIONES SOBRE LA DEPRESION INFANTIL
1)La depresión en
la niñez no existe:
Esta primera
perspectiva fue la tomada por el psicoanálisis clásico que
propone que por razones estructurales este trastorno no
puede aparecer en la niñez.
La depresión
es un fenómeno del super ego que incluye agresión que se
vuelve sobre el self. Ya que el super ego del niño no está
completamente desarrollado, la depresión no puede existir.
Algunos
psicoanalistas ven la depresión como un problema de baja
autoestima que resulta de la discrepancia entre el self
real y el ideal. Ya que la representación estable del self
no se logra hasta la adolescencia, la depresión no puede
aparecer en la niñez.
Algunos
autores que no dan tanta importancia al desarrollo de las
estructuras aceptan que la depresión en niños es posible,
y que se manifiesta con distorsiones cognitivas
ocasionadas por interacciones padre-hijo problemáticas.
Estas interacciones dan lugar a problemas de autoestima,
sensación s de que no pueden provocar modificaciones en el
medio y dependencia exagerada de las figuras importantes
para recibir gratificación.
2)Depresión
enmascarada:
Esta teoría
propone que la depresión existe en los niños como una
entidad patológica interna e inobservable que adapta
manifestaciones externas diferentes a las de los adultos
pero que son depresivas.
Los síntomas
"enmascarados" mas comunes son: hiperactividad, enuresis,
berrinches, desobediencia, delincuencia, fobias, jugar con
fuego, somatización, irritabilidad, dificultades escolares
y P.A.
Un punto
importante que deja ver esta conceptualización es que la
depresión muchas veces acompaña otros tipos de trastornos
como el Trastorno de ansiedad y de conducta.
3)La depresión en
la niñez es transitoria:
Como las
condiciones "depresivas" son muy comunes, entre los niños
normales, entonces las manifestaciones clínicas no son
atípicas estadísticamente ni psicopatológicas, por lo
tanto el síndrome no existe.
Las
características principales del síndrome son un fenómeno
transitorio de desarrollo que desaparecen con el tiempo y
que por lo tanto no son patológicas.
Si los
síntomas remiten espontáneamente el tratamiento no es
necesario.
4)La depresión en
la niñez es paralela a la del adulto:
Beck (1967)
propuso 4 categorías de síntomas para la depresión en
adultos que también se presentan en niños:
a)Afectivos:
disforia, cambio en el estado de ánimo, lloriqueo,
apatía, sentimientos de soledad.
b)Cognitivos:
baja autoestima, autodesprecio, culpa, indecisión y
pesimismo.
c)Motivacionales: evitación, escape, pasividad, baja
energía para la socialización.
d)Vegetativos
y psicomotores: problemas con el sueño, alimentación y
quejas somáticas.
La depresión
en el niño es una entidad clínica diferente pero cuyas
características son isomórficas con las del adulto.
PREVALENCIA
El desorden
varía a través de las edades y es más frecuente mientras
mayor es el niño, por lo tanto es más frecuente entre los
adolescentes que entre los niños. Entre la población
preescolar la incidencia del trastorno es muy rara. En
niños prepuberales el trastorno aparece en la misma
proporción en ambos sexos, pero en la adolescencia es más
común entre mujeres.
En niños con P.A.
se ha estimado una prevalencia de 35-40%.
ETIOLOGIA Y
PATOGENIA DE LA DEPRESION
A)FACTORES
BIOQUIMICOS: Los estudios familiares y genéticos indican
que el riesgo entre los parientes de primer grado de los
sujetos que sufren depresión mayor, es de aproximadamente
dos a tres el riesgo de la población general. La
concordancia es de cerca de 11% para los gemelos
dicigóticos y se aproxima a un 40% en los gemelos
monocigóticos. Los padres biológicos de los sujetos de
estudio adoptados tienen una prevalencia mucho mayor del
trastorno de humor que los padres adoptivos.
Las hipótesis
más importantes que se ofrecen para explicar el
mecanismo real del trastorno del humor se orienta sobre
las alteraciones de la regulación de los sistemas de
neurotransmisores monoamínicos, en particular los de
noradrenalina y serotonina.
Más
recientemente se ha propuesto la hipótesis de una
relación entre la depresión y el equilibrio colinérgico y
se caracteriza por un dominio colinérgico relativo.
Además se ha visto que la dopamina disminuye desde el
punto de vista funcional en algunos casos de depresión
mayor. Un número importante de casos tienen pruebas de
aumento o disminución de la función noradrenérgica, otros
estudios han señalado una disminución en la actividad
serotoninérgica. A pesar de estos hallazgos, la mayor
parte de las hipótesis actuales sobre la función de los
neurotransmisores en los estados de alteración del humor
se han orientado sobre los cambios de la sensibilidad y el
número de receptores, más que sobre los cambios de la
cantidad de neurotransmisores disponibles.
Desde una
perspectiva neurofisiológica, el dato que se puede repetir
más consiste en que le sueño en caso de depresión grave se
caracteriza por disminución de la totalidad del mismo,
disminución de la latencia del sueño MOR (es decir,
tiempo de sueño desde el principio del mismo hasta que
aparecen los primeros movimientos oculares rápidos),
aumento de la intensidad de movimientos oculares rápidos
y disminución del sueño delta 4. La electroencefalografía
del sueño no permite distinguir entre los subgrupos de
pacientes deprimidos, pero puede ayudar a predecir la
reacción positiva a la medicación antidepresiva.
B)FACTORES
PSICOSOCIALES: Aunque el estrés psicosocial puede
desempeñar una función en la precipitación de una crisis
depresiva mayor y dar forma a la constelación particular
de síntomas observados, la investigación actual indica
que, como tales, los factores ambientales no producen
crisis depresivas graves. Sin embargo los sujetos
deprimidos son a menudo incapaces de aceptar el concepto
de vulnerabilidad biológica y se conservan convencidos de
que "ellos mismos" o los cambios de su ambiente son las
causas principales de su estado del humor. A menudo, dudar
de uno mismo, remordimientos y sensación insuperable de
ineficiencia culminan en alteración delas relaciones con
amigos y familiares y en abandono del trabajo, acciones
que tienen efectos comprensibles a largo plazo sobre el
humor. Por lo tanto, puede sobrevivir
depresión crónica
y rasgos de personalidad depresiva crónica y rasgos de
personalidad depresiva como precursores psicológicos y
sociales, aspectos concomitantes y secuelas de los estados
depresivos biológicos recurrentes.
La observación
de que muchos pacientes deprimidos tienen rasgos
distintivos semejantes de personalidad hizo que Freud y
otros psicoanalistas consideraban a la depresión clínica
como un mecanismo de reparación psicológica. La pérdida de
un objeto amado y la lesión psíquica consecuente podrían
superarse solo mediante autocastigo en el que se devaluaba
el objeto internado. Freud sostuvo que el desarrollo del
ego dependía de la resolución con éxito de la pérdida del
objeto original. Por lo tanto, la depresión surge como una
manifestación del remordimiento por la ira hacia un objeto
percibido de manera ambivalente (amado y odiado). Otros
psicoanalistas se orientan sobre la depresión como una
reacción del ego al desamparo más que a la ira internada.
C)TEORIA DEL
DESARROLLO: La psicopatología ocurre cuando en el
desarrollo hay una falta de organización e integración de
habilidades sociales, cognitivas o emocionales que
influencian la resolución exitosa de las tareas de
desarrollo más importante.
Esta teoría se
ve apoyada por el hecho de que la incidencia de depresión
y conducta suicida aumenta con la edad.
D)ACTITUD O
PATOLOGIA PARENTAL: Los niveles de incidencia de depresión
en niños con padres deprimidos, sugieren que además de un
factor genético hay un medio ambiental pues el estilo de
relación (de vida) de los padres afecta dramáticamente al
niño y aumenta el riesgo de que presente un trastorno de
depresión.
E)MODELOS
COGNITIVOS Y CONDUCTUALES: Algunos autores proponen
deformaciones cognitivas que prolongan de manera de manera
impresionante el estado afectivo mórbido. Las
deformaciones cognoscitivas más comunes consisten en
interpretación negativa de la experiencia, valoración
negativa del yo y pesimismo sobre el futuro. Esta
formulación tiene utilidad para comprender la tenacidad
con que los pacientes deprimidos parecen aferrarse a la
experiencia depresiva incluso ante recompensas, apoyo o
éxito manifiestos.
Otra teoría
postula el "desamparo aprendido" en el que los sujetos
sometidos a situaciones cargadas de estrés en las que son
incapaces de prevenir o alterar un estímulo aversivo (por
ejemplo: dolor físico o psíquico) se apartan y no hacen
ningún intento más por escapar, incluso aunque queden a
su disposición oportunidades para mejorar su situación.
Otros autores proponen que la depresión es causada
principalmente por la reducción de la magnitud del
reforzamiento positivo. El amor propio bajo es una
consecuencia de la incapacidad de los sujetos deprimidos
para enfrascarse en conductas de búsqueda de finalidades
con éxito , por lo tanto un refuerzo positivo de magnitud
baja resultante.
Modelo de
Aprendizaje Social: Propone que la depresión está asociada
con el siguiente paradigma: baja frecuencia de respuesta
al reforzamiento positivo contingente; la baja tasa de
respuesta está ocasionada por una falta de habilidades
sociales, esta deficiencia provoca que haya poco
reforzamiento del medio ambiente. Al mismo tiempo el
medio también contribuye a mantener las conductas
depresivas, pues la persona deprimida aprende a obtener
reforzamiento social en forma de atención y preocupación
por sus conductas depresivas verbales.
Los autores
asumen que el niño deprimido que se percibe así mismo como
rechazado, no querido, no aceptado, tiene un percepción
distorsionada de la realidad.
En relación a
esta teoría han surgido programas de tratamiento que
proponen aumentar el nivel de actividad en forma de
actividades placenteras y reforzantes y así modificar,
aumentar, el paradigma nivel de reforzamiento contingente.
Modelo
cognoscitivo: Beck propuso un modelo cognoscitivo, la
depresión llamada "triada cognitiva" donde propone que las
personas deprimidas tienen un estilo de pensamiento
sistemáticamente negativo lo que los lleva a tener una
visión negativa de ellos mismos, del mundo y del futuro.
Se han encontrado datos empíricos de que cada uno de los
elementos de esta triada cognitiva están asociados a la
depresión.
Estilo
Atribucional: Es un modelo formulado a partir del de
Desamparo Aprendido y postula que el estilo atribucional
filtra la experiencia de tal manera que provoca los
déficits afectivos motivacionales y autoestima asociados
con la depresión.
Autocontrol o
Autorregulación: Se hipotetiza que las personas deprimidas
tienen deficiencias en una o más de estas etapas o fases
por lo tanto, la depresión es causa de déficits de
autocontrol.
1)Monitoreo
selectivo de eventos negativos excluyendo los eventos
positivos.
2)Monitoreo
selectivo de las consecuencias inmediatas contra las
consecuencias a largo plazo del propio comportamiento.
3)Establecimiento de criterios de evaluación muy
estrictos.
4)Hacer
atribuciones negativas de las responsabilidades de la
propia conducta.
5)Utilización
insuficiente de autorreforzamiento.
6)Utilización
excesiva de autocastigo.
FACTORES
PREDISPONENTES DE LA DEPRESION:
1)Genéticos.
2)Biológicos.
3)Deficiencias de
apego durante la infancia (abuso o maltrato).
4)Separación de
figuras importantes.
5)Pérdidas de
figuras importantes por muerte, divorcio o por nacimiento
del hermano.
6)Enfermedades
crónicas o malformaciones.
7)Padres
depresivos.
8)Sobreprotección
(no se puede probar así mismo).
9)Experiencias de
devaluación y rechazo.
10)T.D.A-H,
Trastornos de conducta, Retraso mental, o problemas de
aprendizaje graves (más distímia).
CARACTERISTICAS
CLINICAS Y CRITERIOS
PARA EL EPISODIO
DE DEPRESION MAYOR:
De acuerdo con el
DSM-IV son los siguientes:
A) Presencia
de 5 o mas de los siguientes síntomas durante un periodo
de dos semanas, que representan un cambio respecto a la
actividad previa: uno de los síntomas debe ser (1) estado
de ánimo deprimido o (2) pérdida de interés o de la
capacidad para el placer.
1)Estado de ánimo
deprimido la mayor parte del día, casi cada día según lo
indica el propio sujeto (por ejemplo: se siente triste o
vacío) o la observación realizada por otros (Por ejemplo:
llanto). NOTA: en los niños y adolescentes el estado de
ánimo puede ser irritable.
2)Disminución
acusada del interés o de la capacidad para el placer en
todas o casi todas las actividades, la mayor parte del
día, casi cada día (según refiere el propio sujeto u
observan los demás).
3)Pérdida
importante de peso sin hacer régimen o aumento de peso
(por ejemplo: un cambio de más del 5% del peso corporal en
1 mes) o pérdida o aumento del apetito casi cada día.
NOTA: en niños hay que valorar el fracaso en lograr los
aumentos de peso esperables.
4)Insomnio o
hipersomnia casi cada día.
5)Agitación o
enlentecimiento psicomotores casi cada día (observable
por los demás, no meras sensaciones de inquietud o de
estar enlentecido).
6)Fatiga o pérdida
de energía casi cada día.
7)Sentimientos de
inutilidad o de culpa excesivos o inapropiados (que pueden
ser delirantes) caso cada día ( no los simples
autorreproches o culpabilidad por el hecho de estar
enfermo).
8)Disminución de
la capacidad para pensar o concentrarse, o indecisión,
casi cada día (ya sea una atribución subjetiva o una
observación ajena).
9)Pensamientos
recurrentes de muerte (no solo temor a la muerte),
ideación suicida recurrente sin un plan específico o una
tentativa de suicidio o un plan específico para
suicidarse.
B)Los síntomas
no cumplen los criterios para un episodio mixto.
C)Los síntomas
provocan malestar clínicamente significativo o deterioro
social, laboral o de otras áreas importantes de la
actividad del individuo.
D)Los síntomas
no son debidos a los efectos fisiológicos directos de una
sustancia (por ejemplo: una droga, un medicamento) o una
enfermedad médica (por ejemplo: hipotiroidismo).
E)Los síntomas
no se explican mejor por la presencia de un duelo (por
ejemplo: después de la pérdida de un ser querido), los
síntomas persisten durante más de 2 meses o se
caracterizan por una acusada incapacidad funcional,
preocupaciones mórbidas de inutilidad, ideación suicida,
síntomas psicóticos o enlentecimiento psicomotor.
NOTA: En niños
pequeños son habituales los trastornos por ansiedad y las
fobias. En niños mayores quejas somáticas, agitación
psicomotora y alucinaciones congruentes con el estado de
ánimo. En adolescentes puede aparecer una conducta
negativista y antisocial y abuso de alcohol y sustancias,
inquietud, mal humor y agresividad.
Por otro lado
se pueden presentar dificultades escolares. Siempre hay un
grado de deterioro en la actividad social o académica que
depende de la severidad del trastorno.
SINTOMAS Y
TRASTORNOS ASOCIADOS:
CARACTERISTICAS DESCRIPTIVAS Y TRASTORNOS MENTALES
ASOCIADOS: Los sujetos con un episodio depresivo mayor se
presentan a menudo con llanto, irritabilidad, tristeza
rumiaciones obsesivas, ansiedad, fobias, preocupación
excesiva por la salud física y quejas de dolor (por
ejemplo: cefaleas y dolores articulares, abdominales o de
otro tipo). Durante un episodio depresivo mayor algunos
sujetos presentan crisis de angustia con un patrón que
cumple los criterios del trastorno de angustia. En los
niños puede presentarse una ansiedad por separación.
Algunos sujetos refieren problemas en las relaciones
personales, interacciones sociales menos satisfactorias o
problemas en la actividad sexual. Pueden presentarse
problemas matrimoniales, laborales, escolares o abuso de
sustancias o alcohol (sobre todo en adolescentes). La
consecuencia más grave de un episodio depresivo mayor es
la tentativa de suicidio o el suicidio consumado. También
puede haber una tasa aumentada de muertes por enfermedades
médicas. Los episodios depresivos a veces van precedidos
de algún estrés psicosocial (por ejemplo: la muerte de un
ser querido, la separación matrimonial, el divorcio). El
parto puede precipitar un episodio depresivo mayor, en
cuyo caso se señala la especificación de inicio en el
postparto.
HALLAZGOS DE
LABORATORIO: No se ha identificado hallazgos que sean
diagnósticos de un episodio depresivo mayor. No obstante
se ha observado que diversos hallazgos de laboratorio son
anormales en grupos de sujetos con depresión mayor. Las
anormalidades de laboratorio que se asocian con un
episodio depresivo mayor parece que son las mismas tanto
si el episodio forma parte de un trastorno depresivo
mayor, un trastorno bipolar I o trastorno bipolar II.
Las alteraciones
del EEG del sueño pueden demostrarse en un 40-60% de los
casos ambulatorios y hasta un 90% en los pacientes
ingresados con un episodio depresivo mayor. Los hallazgos
polisomnográficos más frecuentes incluyen:
1)Alteraciones de
la continuidad del sueño, como una latencia de sueño
prolongada, mayor frecuencia de despertares intermitentes
y despertar precoz.
2)Reducción de
movimientos oculares lentos (NREM) en los estadios 3 y 4
del sueño (sueño de ondas lentas), con un cambio de la
actividad de ondas lentas más allá del primer periodo NREM.
3)Disminución de
la latencia de los movimientos oculares rápidos (REM) (por
ejemplo: acortamiento de la duración del primer periodo
NREM).
4)Aumento de
actividad de la fase REM (por ejemplo: el número de
movimientos oculares verdaderos durante el REM).
5)Aumento de la
duración del sueño REM al principio de la noche. Algunos
datos sugieren que estas anormalidades del sueño a veces
persisten tras la remisión clínica o pueden preceder al
inicio de un episodio depresivo mayor.
SINTOMAS
DEPENDIENTES DE LA CULTURA, LA EDAD Y EL SEXO:
La cultura
puede influenciar la experiencia y la comunicación de los
síntomas de la depresión. Si se tienen en cuenta las
especificaciones étnicas y culturales que influyen en la
presentación de un episodio depresivo mayor, se puede
reducir su infraestimación y los errores diagnósticos.
Por ejemplo en algunas culturas la depresión se
experimenta en gran parte en términos somáticos, más que
con tristeza o culpabilidad. La experiencia depresiva
puede expresarse por las quejas de "nervios" y cefaleas
(en las culturas latina y mediterránea), de debilidad,
cansancio o "falta de equilibrio" (en las culturas china y
asiática), de problemas en el "corazón" o de estar
"acongojado".
Los síntomas
centrales de un episodio depresivo mayor son los mismos
para niños y adolescentes, aunque hay datos que sugieren
que las manifestaciones de los síntomas característicos
pueden cambiar con la edad. Algunos síntomas como quejas
somáticas, irritabilidad y aislamiento social, son
especialmente habituales en los niños, mientras que el
enlentecimiento psicomotor, la hipersomnia y las ideas
delirantes son menos frecuentes antes de la pubertad que
en la adolescencia o en la edad adulta.
En los niños
prepuberales los episodios depresivos mayores se presentan
con más frecuencia de forma simultánea con otros
trastornos mentales (especialmente trastornos de
comportamiento perturbador, trastornos por déficits de
atención y trastornos de ansiedad) que en solitario. En
los adolescentes los episodios depresivos mayores suelen
ir asociados a trastornos disociales, trastornos por
déficit de atención, trastornos de ansiedad, trastornos
relacionados con sustancias y trastornos de la conducta
alimentaria.
Por otro lado,
una proporción importante de mujeres refieren un
empeoramiento de los síntomas de episodio depresivo mayor
unos días antes de la menstruación. Los estudios
realizados indican que los episodios depresivos aparecen
con el doble de frecuencia en mujeres que en varones.
DIAGNOSTICO DE
TRASTORNO DEPRESIVO EN NIÑOS:
El diagnóstico
en niños es muy difícil por falta de técnicas de
evaluación. Los trastornos depresivos generalmente siguen
un curso crónico.
1)Depresión mayor:
Puede ser un episodio único o recurrente.
2)Distimia: que
puede ser primaria (inicio precoz) o secundaria (inicio
tardío)
3)Depresión doble:
Se da cuando el niño presenta una distimia con un
trastorno depresivo mayor superpuesto. La distimia se ha
mantenido durante un año por lo menos. Se hacen ambos
diagnósticos.
4)Depresión mayor
en remisión parcial: Cuando después de una depresión mayor
quedan síntomas de lo que parece una distimia. Después de
una depresión mayor se puede hacer un diagnóstico de
distimia solo si ha habido una remisión completa de la
depresión mayor durante 6 meses como mínimo.
5)Depresión mayor
Crónica: Después de una depresión mayor quedan síntomas
depresivos durante dos años.
DIAGNOSTICO
DIFERENCIAL:
Un episodio
depresivo mayor debe diferenciarse de un "Trastorno del
estado de ánimo debido a enfermedad médica". El
diagnóstico apropiado es trastorno del estado de ánimo
debido a enfermedad médica si la alteración del estado de
ánimo se considera un efecto fisiológico directo de una
enfermedad médica específica (por ejemplo: esclerosis
múltiple, accidente vascular cerebral, hipotiroidismo).
Esto se determina según la historia clínica, los hallazgos
de laboratorio o la exploración física.
Un "trastorno
del estado de ánimo inducido por sustancias" se distingue
del episodio depresivo mayor por el hecho de una sustancia
(una droga, un medicamento o un tóxico) se considera
etiológicamente relacionada con la alteración del estado
de ánimo.
En personas
ancianas es importante distinguir entre un episodio
depresivo mayor en el que existen síntomas cognoscitivos
(por ejemplo: desorientación, apatía, dificultades para
concentrarse, pérdida de memoria) y "demencia".
También hay
que distinguir, sobre todo en niños, si se trata de un
episodio depresivo mayor (en el que se pueden presentar
alucinaciones e ideas delirantes) o una esquizofrenia como
tal o un trastorno esquizoafectivo.
La
distractibilidad y la baja tolerancia a la frustración
pueden darse tanto en un "trastorno por déficit de
atención con hiperactividad" como en un episodio depresivo
mayor. El clínico debe ser cuidadoso para no
sobrediagnosticar episodios depresivos mayores en niños
con trastorno por déficit de atención con hiperactividad,
en los que la alteración del estado de ánimo se
caracteriza por irritabilidad más que por tristeza o
pérdida de interés.
Un episodio
depresivo mayor que se presente en respuesta al estrés
psicosocial se distinguirá de un "trastorno adaptativo con
un estado de ánimo deprimido" por el hecho de que este
último no cumple totalmente los criterios para un episodio
depresivo mayor. Tras la pérdida de un ser querido, los
síntomas depresivos deben atribuirse a un duelo y no a un
episodio depresivo mayor, a no ser que los síntomas
persistan durante más de 2 meses o incluyan un deterioro
funcional importante, preocupaciones mórbidas de
inutilidad, ideación suicida, síntomas psicóticos o
enlentecimiento psicomotor.
También hay
que diferenciar y distinguir si se trata de un episodio
depresivo mayor o de un trastorno distímico, que es
entendida como una neurosis depresiva y es una alteración
crónica del estado de ánimo (deprimido o irritable) que se
presenta la mayor parte del tiempo y que dura la mayor
parte del día a lo largo de un año como mínimo.
Finalmente hay
que señalar que los "periodos de tristeza" son aspectos
inherentes de la experiencia humana y son fluctuaciones
normales del estado de ánimo que no deben diagnosticarse
como un episodio depresivo mayor.
CURSO Y
PRONOSTICO:
Los síntomas
de un episodio depresivo mayor suelen desarrollarse a lo
largo de días o semanas. Antes de que comience un episodio
depresivo mayor completo, puede haber un periodo
prodrómico con síntomas ansiosos y síntomas depresivos
leves, que pueden durar semanas o meses. La duración de un
episodio depresivo mayor también es variable. Lo habitual
es que un episodio no tratado dure 6 meses o más,
independientemente de la edad de inicio. En la mayoría de
los casos hay una remisión completa de los síntomas y la
actividad retorna al nivel premórbido. En un proporción
considerable de casos (quizá el 20-30%) algunos síntomas
depresivos que son insuficientes para cumplir totalmente
con los criterios para un episodio depresivo mayor
persisten durante meses o incluso años y se asocian a
incapacidad o malestar (en cuyos casos se debe anotar la
especificación en remisión parcial). La remisión parcial,
después de un episodio depresivo mayor parece ser
predictora de un patrón parecido para episodios
posteriores. En algunos sujetos (5-10%) se siguen
cumpliendo totalmente los criterios para un episodio
depresivo mayor durante 2 o más años (en cuyo caso se debe
anotar la especificación crónico).
En cuanto al
pronóstico, las estimaciones del grado de recuperación y
la probabilidad de que el sujeto se conserve bien
dependerán principalmente de la edad del paciente en le
momento en que se inicia el problema, el número de crisis
previas y la reacción al tratamiento somático y
psicosocial. Muchos individuos tienen sólo una crisis
depresiva durante toda su vida. La probabilidad de
recurrencia se incrementa de manera impresionante cuando
se inicia una segunda crisis, y sigue aumentando
ligeramente con cada crisis adicional hasta que llega,
por último a una meseta estadística.
Desde luego el
pronóstico se ve afectado en gran medida por la reacción
del individuo al tratamiento inicial y a los regímenes de
sostén con antidepresivos o litio.
Las
valoraciones específicas del pronóstico en casos
individuales se pueden complicar con cambios en el apoyo
psicosocial y de la posición social que ocurren como
secuelas predecibles de las crisis depresivas recurrentes.
Los pacientes que pierden su trabajo, abandonan la escuela
o se divorcian como resultado de su conducta a lo largo de
una crisis aguda no experimentan fácilmente restitución de
estas pérdidas al remitir su depresión, y por lo tanto,
deben enfrentarse a un estrés psicológicos durante los
periodos eutímicos. El pronóstico de recuperación es por
lo general pobre en los casos en que se observan
preocupación suicida de manera recurrente durante las
crisis sucesivas, y en los que hay contenido delirante
profundo.
Por último
cabe mencionar que los desórdenes afectivos que aparecen
en la infancia o adolescencia son recurrentes si no se
tratan adecuadamente, y pueden producir complicaciones
como:
1) Bajo
rendimiento académico.
2) Abuso de
sustancias.
3) Deterioro en
los patrones psicosociales.
4) Trastornos de
conducta.
5) Intentos y
conductas suicidas.
El rendimiento
escolar invariablemente está afectado por la incapacidad
para concentrarse, trabajo lento, falta de interés y
motivación, cansancio, preocupaciones, etc.
Durante los
episodios depresivos la relación con padres y amigos son
anormales. Todo lo anterior cambia al recuperarse del
episodio.
TRATAMIENTO DE LA
DEPRESION MAYOR:
A)TRATAMIENTO
BIOMEDICO: Está indicado efectuar una prueba con
medicación antidepresiva en la mayor parte de los sujetos
que sufren depresión mayor, en particular si hay rasgos de
melancolía. Algunos clínicos prefieren retrasar esta
prueba hasta que se valora la reacción del paciente a un
ciclo de psicoterapia breve. Algunos individuos víctimas
de depresión mayor reaccionan de manera favorable a la
psicoterapia nada más, aunque en la mayor parte de los
estudios controlados es ha demostrado que la psicoterapia
no controla los síntomas agudos. La sabiduría de este
retraso dependerá de la valoración de la gravedad y el
riesgo estimado de prolongar la morbilidad.
El fármaco de
primera elección suele ser un agente tricíclico o
tetracíclico, aunque los agentes nuevos no parecen ser más
eficaces que los que llevan ya más tiempo empleándose. La
selección del fármaco debe basarse sobre el estado médico
general del paciente, los efectos colaterales del fármaco
y los antecedentes personales o familiares de reacción
terapéutica a un agente específico. Cerca del 70% de los
pacientes con depresión mayor reaccionan favorablemente a
la medicación antidepresiva. En la mayor parte de los
casos la reacción pobre se debe a la incapacidad del
paciente para tomar la medicación como se le prescribió o
a la posología insuficiente. Es de utilidad en los casos
en los que no hay reacción al medicamento, medir la
concentración plasmática del fármaco, incluso aunque los
pacientes estén recibiendo las dosis máximas.
Suele
observarse un beneficio terapéutico claro en 10 a 14 días
después de haberse iniciado el tratamiento, aunque no son
raras las reacciones más tempranas y más tardías. En
general se observan signos de mejoría (aumento del
apetito, mejoría del sueño y el afecto, menor agitación,
aumento de la actividad con una finalidad) antes que
ocurra mejoría subjetiva. Deberá pensarse en un fármaco
de clase diferentes para los pacientes cuyos síntomas no
mejoran después de seis semanas de medicación con
concentraciones sanguíneas suficientes.
De manera
alternativa podrían añadirse otros fármacos como
liotironina, litio, triptófano, inhibidores de la MAO
(isocarboxacida, fenelcina, tranilciprimina) que pueden
ser fármacos de primera elección para sujetos que
manifiestan ansiedad prominente acompañada de depresión, o
que se quejan específicamente de fatiga, hipersomnio y
aumento de peso más que de pérdida de peso.
Aunque el litio no
tiene un efectos antidepresivo tan específico como los
agentes antidepresivos más tradicionales, puede ser el
fármaco que ayude mejor a los pacientes que tienen
periodicidad clara de las recurrencias depresivas, y es un
agente profiláctico más adecuado que los agentes
tricíclicos tradicionales.
No está claro
el periodo de sostén en que deben administrarse los
medicamentos una vez que ha desaparecido los síntomas,
pero, en general se requiere un periodo de 4 a 6 meses de
medicación antidepresiva en dosis decrecientes o para
prevenir las recaídas.
B)TRATAMIENTO
PSICOSOCIAL: Está indicada a menudo la psicoterapia para
la depresión mayor, sobre todo para mejorar el
funcionamiento social después de la remisión de los
síntomas agudos. La investigación actual propone que la
combinación de un tratamiento médico con un tratamiento
psicosocial es la más eficaz. Se han empleado muchos
criterios psicoterapéuticos, pero las modalidades que se
orientan sobre el funcionamiento interpersonal y las
deformaciones cognitivas del paciente deprimido parecen
ser más productivas.
La terapéutica
de introspección se vuelve difícil a causa de la tendencia
del paciente deprimido a interpretar las sugerencias
terapéuticas como críticas. A menudo el tratamiento
cognoscitivo es de naturaleza didáctica, y puede incluir
con provecho tareas para la casa, en las cuales se pide al
paciente que examine y pruebe de manera crítica sus
exposiciones erróneas derivadas de la experiencia
depresiva.
Por último
cabe mencionar que en la planeación del tratamiento no
debe despreciarse la participación de familiares (sobre
todo de padres o hermanos si el paciente deprimido es un
niño). Esto puede tomar diversas formas, incluso educación
sobre la enfermedad, apoyo emocional y consideración de
aspectos interpersonales.