"Si existe un camino hacia lo mejor,
éste requiere una mirada plena a lo peor"
Thomas Hardy
Sumario
La autora presenta en este trabajo el resultado de un
estudio retrospectivo llevado a cabo en el "Hospital
Municipal Marino Cassano" de la Ciudad de Miramar
(Ciudad de los Niños) sobre los intentos y logros de
suicidio en el período que comprende desde el mes de
julio de1988 al mes de julio de1998.
Consta de dos partes:
I. Intentos de Suicidio
II. Suicidios
Palabras Claves
Suicidio, logros, intentos, menores de edad.
Summary
The authoress presents the result of her research work
carried out at "Dr. Marino Cassano Municipal Hospital"
in Miramar (Children´s City), about attempts of suicide
and suicides committed during the lapse of time between
July, 1988 and July, 1998.
It comprises two parts:
I. Attempts of suicide
II. Committed suicides
Key words
Suicide, attempts, children.
Introducción
Durante el año 1998 trabajé dentro del Servicio de
Psicología del Hospital Municipal Marino Cassano de
Miramar. Es ésta la ciudad cabecera del Partido de
General Alvarado que se encuentra situado al sudeste de
la Provincia de Buenos Aires sobre la Costa Atlántica a
450 Km. de la Capital Federal y que cuenta con una
población total aproximada de 30.000 habitantes. Dentro
de sus 599 Km2, encontramos cinco localidades: Miramar,
Mar del Sud, Comandante Nicanor Otamendi, Mechongué y
Centinela del Mar.
La actividad económica del partido se desarrolla
básicamente en dos áreas, una turística y otra
agropecuaria. Al no haberse desarrollado industrias, su
población carece de una base económica más firme.
Entonces, es principalmente sustentada por el turismo
que beneficia sólo a un sector de la misma. Estas
características hacen que Miramar viva dos realidades:
una ciudad llena de vida y movimiento en verano y otra
aletargada durante el invierno, cuando las condiciones
de vida de las personas que integran la sociedad
estable, parecen estar caracterizadas por un deterioro
en las relaciones familiares y los aspectos laborales.
La carencia de oportunidades y proyectos contribuye a
crear un panorama en donde las opciones saludables y
seguras se alejan de los individuos, multiplicando éstos
sus hábitos y conductas riesgosas. Me da la impresión de
que el individuo está dominado por una realidad social
que lo supera. Esta condición de vulnerabilidad es
constitutiva de la realidad colectiva. Teniendo en
cuenta que cada pueblo tiene una cifra de suicidios que
le es propia y que, si evoluciona, lo hace siguiendo un
coeficiente de aceleración peculiar, resulta necesario
dirigir la atención, no a la persona en particular, sino
a la sociedad en la que vive.
Es aquí donde surge la idea de hacer un trabajo en el
cual constatar esta realidad.
Después del sexto caso de intento de suicidio que vi en
el hospital, tuve la sensación de que algo faltaba
dentro del marco intra-hospitalario, es clara la demanda
que hacen estos pacientes al ser dados de alta, cuando
el contexto de lo cotidiano los abruma nuevamente,
quedando a la deriva. El hospital es la fuente
contenedora sólo en la emergencia.
Aquí es donde nace el compromiso de hacer algo al
respecto, y qué mejor que constituir un equipo
terapéutico que dé a estos pacientes el seguimiento y la
contención necesarios para evitar futuras reincidencias.
De acuerdo con Emil Durkhein, "Cada suicida da a su acto
una huella personal que expresa su temperamento, las
condiciones especiales en que se encuentra y que, por
consecuencia no puede explicarse por las causas sociales
y generales del fenómeno. Pero éstas a su vez, deben
imprimir en los suicidios que determinan una tonalidad
sui generis, una marca especial que la expresa".
Esta marca colectiva es la que traté de encontrar, ya
que los actos por los que una persona renuncia a la vida
se ordenan en diferentes especies, cuya significación
moral y social no es en absoluto la misma.
Al haber fracasado la búsqueda cualitativa, quedó como
única opción hacer una recopilación de datos, ya que
estos pacientes hoy terminan siendo únicamente un número
estadístico
Material y Método
Para abordar la primera parte, Intentos de Suicidio, el
primer paso fue recopilar la mayor cantidad de datos
acerca de estos pacientes, limitando la búsqueda sólo a
aquellos casos que ingresaron por guardia al hospital en
los últimos diez años como intento de suicidio. Los
datos se obtuvieron de Información Sistematizada del
Departamento de Estadística Municipal del Partido de
General Alvarado que cuenta con: el Libro de
Intoxicaciones de Guardia General de Emergencias, las
Planillas de Informe 10 Hospitalarias e Historias
Clínicas.
Para hacer posible la segunda, Suicidios, fue necesario
un permiso oficial del Jefe Provincial del Registro de
las Personas (Expediente Nº 22-09/1300200). Los datos
fueron extraídos de las Actas de Defunción
correspondientes a los 10 años del período estudiado.
Para que esta recopilación resultara adecuada, se
tuvieron en cuenta sólo aquellos casos en los cuales,
sin estar la etiqueta de suicidio presente, podía
detectarse como tal. Este razonamiento fue hecho con una
exhaustiva lectura de cada Acta de Defunción
considerando aquellas consignadas como muerte
traumática, la edad, el sexo, el lugar del hecho y si
hubo o no intervención policial. Se desestimaron
aquellos casos en los que no pudo consignarse
fehacientemente la causa de la muerte.
Resultados
I parte: Intentos de suicidio
Se registraron 168 casos que ingresaron por guardia en
el período abarcado entre el mes de julio de 1988 y el
mes de julio de 1998 (diez años) entre ellos 130 fueron
del sexo femenino y 38 del sexo masculino, siendo los
años 1991 y 1996 los de mayor incidencia.
Se detectó un aumento considerable en los meses de
febrero, marzo y noviembre.
El 84.5% son residentes de Miramar, el 15.1% de
localidades del partido y el 2.4% restante, turistas en
tránsito.
El 75.5% utilizó su domicilio, el 16.1% no se especificó
en H.C. y el 8.4% restante se registró en zonas diversas
como: dentro de la escuela, en la vía pública, en la
playa, dentro de la discoteca y en la comisaría (ver
gráfico 1).
De los 168 pacientes el 33.3% eran solteros, el 31.5%
casados, el 3% separados, el 1.2% viudo y el 31% no se
especificó en la H.C.
El método más utilizado fue el medicamentoso alcanzando
el 67.9%, le sigue el uso de químicos con el 17.3%, un
8.3% utilizó arma blanca, el 1.2% optó por arma de
fuego, el 2.4% utilizó otros métodos en los cuales se
incluyen ahorcamiento e inmersión y el 3% no se
especificó en la H.C.
Dentro del marco que debería dar los datos para que este
trabajo sea cualitativo, es dónde me encuentro con el
claro reflejo de lo que este tema significa, mostrando
la falta de conciencia y desenmascarando el poco
compromiso que se tiene con estos pacientes. Es aquí
donde se confirma que el paciente sale del hospital sin
que nadie haya indagado en su historia personal.
Si hay dentro de este trabajo un signo alarmante, y que
constituye el principal desafío para los profesionales
del área, es la fuerte incidencia en menores de edad.
Fueron encontrados 70 casos de menores de 21 años, 65
casos entre los 24 y los 40 años y 33 casos de mayores
de 41 años (ver gráfico 2).
Dentro de las 130 mujeres, se hallaron10 casos de
menores de edad embarazadas en el momento del intento,
el 50% de éstas jóvenes tuvieron abortos previos, dentro
de las cuales el 60% tuvo 1 aborto previo y el 40%
restante tuvo más de 1 aborto previo.
Se detectó la ausencia de 43 H.C., sólo constan estos
pacientes en el libro de Informe 10 Hospitalario o en el
Libro de Guardia. De 76 pacientes no se especificó
diagnóstico en la H.C., dentro de los 49 pacientes que
sí se diagnosticaron, se encontraron 26 casos de
depresión, 6 de angustia, 2 esquizofrenias, 3 con
retraso mental, 6 con dependencia patológica y 6 con
trastorno de personalidad.
Dentro de este área es significativo agregar que entre
168 pacientes, el 10.1% estaba, en el momento del
intento, bajo tratamiento psiquiátrico.
Sólo el 19.6% de estos pacientes recibió tratamiento
posterior (ver gráfico 3).
Se encontró que 31 pacientes que reincidieron en el
intento, siendo 25 del sexo femenino y 6 del sexo
masculino, dentro de los cuales la incidencia por edad
en la mujer marca un pico a los 16 años y hace su pico
máximo a los 32 años. Em el hombre el pico máximo se da
a los 16 años.
II parte: Suicidios
Los resultados obtenidos demuestran que en el período
estudiado se registraron 40 suicidios, de los cuales 29
corresponden al sexo masculino y 11 al sexo femenino.
El pico máximo se registró en los años 1990 y 1996 (ver
gráfico 4).
Los meses de mayor incidencia resultaron marzo y
noviembre.
Se encontraron 9 casos de menores de edad, 10 casos
entre los 23 y 29 años, 12 casos entre los 33 y los 44
años y 9 casos mayores de 48 años. Los 23 años fue la
edad de mayor incidencia.
A su vez podemos observar tres picos máximos dentro del
sexo masculino, a los 15 años, a los 23 y a los 55,
mientras que en la mujer el pico máximo se produce a los
23 años.
Dentro de los 29 casos del sexo masculino, 11 eran
casados y 18 solteros. Dentro de los 11 casos del sexo
femenino 6 eran casadas y 5 eran solteras.
Gracias a los datos enviados por la Dirección de
Información Sistematizada del Poder Judicial, el 14 de
septiembre de 1999, se puede incluir, dentro de los
datos de suicidio, el método utilizado por 33 suicidas,
ya que la información recibida abarca el período del año
1990 al mes de julio de 1998.
Se registran 18 casos de utilización de armas de fuego,
9 de ahorcamiento, 3 de envenenamiento, 1 de inmersión,
1 de uso de objeto cortante y 1 sin especificar.
Conclusiones
La amplia oferta asistencial, debe combinar diferentes
técnicas de intervención que permitan brindar una
respuesta efectiva en corto, mediano y largo plazo. La
evolución favorable depende directamente del grado de
compromiso que este equipo de salud adquiera.
Creo que este trabajo demuestra la necesidad inminente
de empezar a pensar en soluciones viables para el
tratamiento y posterior seguimiento de estos pacientes.
El incompleto armado de una H.C. no sólo perjudica al
médico tratante y al paciente, también imposibilita la
recaudación de datos estadísticos que sirvan para el
bien general.
Dentro de las 1832 defunciones registradas en el
Departamento de Estadística Municipal del Partido de
General Alvarado, en el período de 1990 a 1997, 28 de
los mismos fueron suicidios, lo cual representa el 1.52%
de causa de mortalidad (sin distinción etaria).
A su vez, dentro de los 87 casos de defunción infantil
(que comprende desde los 16 años) que se registran en el
Departamento de Estadística Municipal de la Ciudad de
Miramar, entre 1990 y 1997, 5 de los mismos fueron
suicidios, lo cual representa el 5.74% de mortalidad
infantil.
Se deja constancia que dichas cifras estadísticas, no
incluyen los años 1988, 1989 y 1998.
Dediqué varios meses a este estudio con la esperanza de
que alguien, en algún lugar, pueda extraer de él un
significado más allá de los números y lograr un cambio
positivo; con la creencia optimista de que el hombre es
naturalmente bueno, y que desea responder a estas
víctimas desde un sentido de responsabilidad social.
Este mensaje no culpa a nadie. Seguramente todos estamos
buscando las respuestas y estamos trabajando en pos del
mismo objetivo.
Espero que desde esta pequeña muestra se tiendan puentes
entre los que nos sumamos a la misma causa. Tengo el
mayor respeto hacia los padres y hacia aquellos que
desempeñan profesiones asistenciales y creo firmemente
en nuestra causa común: el enigma del ser humano.
Por haber sido residente de la Ciudad de Miramar durante
los años que abarca el período estudiado y por haber
conocido y, en muchos de los casos, haber mantenido una
relación afectiva, quiero humildemente dedicarles este
trabajo a todos aquellos que hoy no están entre
nosotros.
Bibliografía
Durkheim, E. "El Suicidio". Madrid. Akal 1995
Foucoult, M. "Historia de la Locura en la Epoca
Clásica" Méjico. Fondo de Cultura. 1998
Sociedad Argentina de Pediatría "Atención Integral de
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Dryfoos, L.C. "Adolescents at risk. Prevalence and
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Yessor, R. "Risk Behaviors in Adolescence. A
Psychological framework for understanding and action".
Journal of Adolescence health care. 1991; Vol. 12 597
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Rich, Ch. L.; Fowler, R.C.; Fogarty, L.A. et al "San
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Diagnosis and stressors" Arch. Gen. Psychiatric. 1988;
45, 6: 589 – 592
Rojas, N. "Medicina Legal" El Ateneo. Buenos Aires.
1979
Notas al pie:
1 Alejandra Escalante, Acompañante Terapéutico. Servicio
de Psicología del Hospital Municipal Dr. Marino Cassano
de la Ciudad de Miramar. Teléfono: 4833-3980 4832-0942
Email adriet@movi.com.ar

Gráfico 1:

Gráfico 2
Gráfico 3


Gráfico 4